Por Redacción Grupo La Verdad
A días de finalizar su mandato, la concejal del PRO y presidenta de la Comisión de Educación del Concejo Deliberante de Junín, Emilse Marini, realizó un balance de sus cuatro años en el cuerpo legislativo en diálogo con Grupo La Verdad y repasó los ejes que marcaron su trabajo, con especial énfasis en el área educativa. También señaló los proyectos que quedaron pendientes y analizó los últimos cruces con la concejal Francina Sierra.
Sostuvo que durante todo su período buscó “llevar la voz de los vecinos al Concejo, específicamente en lo que tiene que ver con el campo de la educación”, y remarcó que este fue un tema constante en la agenda legislativa:
“En estos cuatro años no hubo una sola sesión donde no se hablara de educación, de las problemáticas que genera la educación en Junín y en la provincia de Buenos Aires”.
La edil recordó que, pese a que la educación es competencia provincial, las escuelas “están habitadas por chicos de Junín”, por lo que consideró imprescindible que el Concejo acompañe, supervise y debata sobre su funcionamiento. En esa línea mencionó temas como el servicio alimentario escolar, el transporte y los talleres de articulación entre el municipio y las autoridades educativas.
Además, destacó que desde la presidencia de la Comisión de Educación impulsó “un trabajo orientado a la educación y la cultura”, aunque esclareció que no dejó de participar activamente en el resto de las comisiones.
“Hay mucho por hacer y mucho por dialogar”
En su análisis, Marini remarcó que el ámbito educativo requiere mayor apertura y menos confrontación: “Hay mucho por hacer, mucho por dialogar en la educación. No hay que rivalizar tanto y convertir al diálogo en un imposible a pesar de las diferentes miradas”.
Aseguró que su paso por el Concejo le permitió observar de manera clara cómo los posicionamientos políticos influyen en la concepción del sistema educativo, y en la búsqueda de consensos sobre los procesos y necesidades que atraviesan las escuelas.
Cruces con Francina Sierra
Consultada por los recientes desacuerdos con la concejal de Fuerza Patria, Francina Sierra, Marini explicó que las diferencias responden a visiones contrapuestas sobre la educación y sobre cómo debe gestionarse la participación estudiantil.
“La última semana tuvimos inconvenientes en el Concejo Deliberante Estudiantil que tuvieron que ver con no respetar las opiniones de los jóvenes. Si hay un logro en el nivel secundario es la participación estudiantil y si hay diferencias se deben respetar”, afirmó.
Y agregó: “Con la concejal entramos en conflicto en ese sentido, porque las ideas son distintas y por eso estábamos en gestiones distintas”.
Lo pendiente: reformulación de la ordenanza del Concejo Deliberante Estudiantil
Entre los proyectos que no logró concretar, Marini mencionó la actualización integral de la ordenanza que regula el Concejo Deliberante Estudiantil, una normativa que —según señaló— “responde a una estructura escolar de hace 25 años”.
“La ordenanza fue pensada para un secundario polimodal de tres años, cuando hoy es de seis y existe toda una línea nueva de construcción de ciudadanía que debe incorporarse”, explicó. Consideró, sin embargo, que la continuidad del Concejo Estudiantil “es indudable, porque son los chicos los que quieren participar”.
El futuro
Finalmente, Marini adelantó que continuará involucrada en la vida pública local desde otro lugar: “Voy a seguir participando como una ciudadana más, estando atenta, viendo. Siempre uno tiene las ganas de seguir participando”.






