Ambos Mundos se consagró campeón del Torneo Nocturno 2025-2026 que organizó la Liga Deportiva del Oeste. Luego de la consagración en el estadio de Mariano Moreno, Grupo La Verdad, uno de los medios presentes en esta definición, dialogó con los protagonistas en medio de los festejos.
Quienes hablaron fueron el capitán Thiago Osella, el delantero Lucas Quinteros, el arquero Marco del Río, el mediocampista Agustín Peralta, que en la noche del lunes convirtió un gol infernal, y el entrenador Hugo Castro.
Thiago Osella
Si Ambos Mundos tuvo voz de mando en el medio fue por el capitán Thiago Osella. El nacido en la institución juninense fue patrón y sota durante gran parte de los partidos.
“Es la segunda vez que levanto este trofeo, ahora con otra responsabilidad, me tocó llevar el grupo adelante, convivir con ellos fue muy lindo. Desde el torneo pasado que venimos haciendo las cosas muy bien y fuimos justos ganadores. Se dio de una manera impensada, no está bueno que no haya público pero vinimos en busca de un objetivo y nos vamos con el título”.
Marco del Río
El bragadense brindó seguridad bajo los tres palos. Fue uno de los puntos altos que tuvo el elenco juninense a la hora de alcanzar la gloria. “Nos costó, más allá de que en los 90 minutos no perdimos ningún partido. En el poco tiempo que estuve en el club, me hicieron sentir uno más del plantel. Se lo merece el grupo, los directos y sus hinchas.
Es difícil ser campeón, me tocó jugar una final con Sarmiento de Junín y no la pudimos ganar. Perdimos contra River y ahora tuve revancha. El fútbol siempre da revancha, estoy muy contento.
En los partidos que nos tocó jugar contra Defensa fuimos superiores, en el juego, en la presión, en el orden. No quiero dejar de destacar el laburo de ellos, porque con sus armas pelearon hasta el final. Los felicito por llegar tan lejos y dar tanta pelea.
Se lo dedico a mi familia, a mi viejo que está de luna de miel. Me voy campeón de Ambos Mundos que no es poca cosa”.
Lucas Quinteros
El oriundo de Germania fue uno de los goleadores que tuvo el “Itálico” para dar la vuelta olímpica. Indescifrable para cualquier defensa, el hábil atacante deleitó con jugadas, gambetas y goles.
“Estamos muy contentos. Vine el año pasado a intentar ganar y no lo pudimos hacer. Esta vez las cosas salieron mejor, desde que llegué me recibieron de la mejor manera porque es un club humilde y sano, me hizo acordar a mis raíces, eso hizo que me encariñe y vuelva a intentarlo. Era un campeonato difícil pero por los jugadores que teníamos, se podía dar. Jugamos al fútbol todos los partidos, nos tocó perder por penales pero durante los 90 minutos terminamos invictos.
Terminamos muy comprometidos todos, si bien teníamos bajas, fuimos superiores en los tres partidos que nos enfrentamos.
Estábamos cansados que se nos saque méritos, eso no nos gustó. Se habló muchas cosas, pero nosotros siempre intentamos jugar al fútbol y por eso somos justos campeones. Se lo dedico a la gente de Germania que siempre me bancó y a toda la familia del Trico”.
Agustín Peralta
El mediocampista todoterreno fue el “motor” del Tricolor en varios pasajes de la final. Incluso convirtió el tercer gol ante el “Canalero” con un soberbio zapatazo desde afuera del área grande, que se coló al ángulo.
“Es un orgullo muy grande, lo tenemos merecidos. La agarra Lucas Quinteros, me la da, acomodo la pelota y le pego. Venía buscando el gol. Se lo dedico a toda mi familia”:
Hugo Castro
Por último, el “cerebro” de este plantel, su entrenador Hugo Castro, se mostró emocionado por la obtención. “Es algo que buscamos desde el primer momento. Armamos un equipo muy competitivo, fuimos ampliamente superiores a todos y lo demostramos durante todo el torneo. No hubo un equipo que nos superó, más allá de la derrota por penales con Defensa. Fue un digno rival pero los superamos.
Estoy en el club desde los 8 años, tenía una espina de un campeonato que le había ganado a Ambos Mundos con Villa. Ahora me la pude sacar, porque mucha gente sufrió en ese momento. El equipo habló en la cancha, por eso digo que fuimos superiores”.






