Por Redacción Grupo La Verdad
La pasión por coleccionar objetos abarca diversos ámbitos y presenta distintas ramas que se desprenden. Una de ellas es la numismática, que estudia y colecciona divisas y artículos relacionados, tales como monedas y billetes.
Un claro exponente de esta actividad en Junín es Facundo Righini, quien cuenta con una colección de billetes y monedas compuesta por cerca de mil piezas que recorren la historia a través de diferentes artículos. Grupo La Verdad habló con el joven de 21 años, quien se dedica a la numismática desde hace casi 14 años y llegó a la ciudad hace poco más de un año.

Cómo nació la pasión por la numismática
“Mi hobbie no empezó por algo hereditario o que venía de familia. En el año 2012, cuando tenía 8 años, estaba en la casa de mi abuela en unas vacaciones en Córdoba y le pedí cinco pesos para ir al kiosco, que en ese momento significaba plata. Pero ella me dijo que me iba a dar mil pesos, que en esa época era muchísimo dinero, así que yo no entendía nada. Resulta que me dio un billete de mil Pesos Ley. Era plata que no había visto nunca y ahí aprendí que era lo que se usaba antes de lo que yo conocía. Después también me dio un billete de Brasil, que eran Cruzeiros, que tampoco era la moneda que se usaba, porque ya se usaba el Real”, comentó Righini.
“Desde ese momento, entré en un mundo que no conocía. Cuando volví a Mar del Plata de esas vacaciones, empecé a investigar mucho. Descubrí que a dos cuadras de donde yo vivía había una galería con un hombre, Mirko Stanic, que hacía numismática, así que empecé a ir prácticamente todos los días. Él me empezó a explicar, a vender cosas y me empezó a meter más en este mundo”, recordó.
Y destacó: “Desde ahí generé una pasión que mantengo y llevo conmigo desde hace casi 14 años hasta el día de hoy. Es algo muy importante para mí. No solo forma parte de mi vida, sino también de mi personalidad. Llevo más años haciéndolo que no”.
Su colección
“Actualmente, mi colección tiene 929 piezas diferentes y me están por llegar 10 más. Mi objetivo más cercano es llegar a los mil artículos. Guardo todo en carpetas”, dijo el entrevistado.
Respecto a sus monedas y billetes, señaló que “tengo piezas de todos los continentes y hasta alguna fantasía de la Antártida, que son conocidos en este mundo. Mi billete más antiguo es uno de 10 Sous de Francia de 1793, mientras que mi moneda más antigua es un Tetrobol de Acanto, que es una isla de Grecia, del año 470 A.C.”.
Otros artículos destacados dentro de su colección son: 100 trillones de Dólares de Zimbabue, del año 2008; ½ Lira del Imperio Otomano, de 1917; 1 Mon de Plata del Templo Kofuku-In de Japón, de 1866 y 100 Srang del Tíbet, de 1942, entre muchos otros.
“Son billetes muy llamativos. Por ejemplo, los 100 trillones de Dólares de Zimbabue es el billete más grande de la historia. El Mon de Plata en realidad es de Nippon-Koku, que es nombre anterior al Imperio de Japón”, explicó, mostrando cómo la numismática también incorpora el estudio de la historia y la geografía, en un recorrido que inicia desde la colección de piezas de la economía.
Para conseguir estos “tesoros”, contó que “trabajo con casas tanto de Buenos Aires como de Córdoba, tales como los Kurchan, Argcollectibles, Billetes Colección y Uniphila”.

Difusión
Righini manifestó que su colección “es privada, para mí. Hay gente que compra y vende. En mi caso, todos mis billetes y monedas son compradas. No vendo ni hago canjes”.
En cuanto a la exposición y difusión, indicó: “No expongo mi colección en muestras, pero sí publico en mis redes sociales. Cada vez que me llega algo lo muestro, subo fotos de adelante y de atrás, con una explicación de dónde previene la pieza. Tengo más de 500 historias subidas en mi Instagram (facundo_righini04)”.
“También publico cosas de historia con imágenes, como territorios que ya no existen. Siempre me tomo un tiempo para explicar, para que la gente que me sigue se lleve algo nuevo, incluso aunque no le interese. A veces hago encuestas para que mis seguidores elijan qué continente abordar y de cada uno tengo una lista de temas para hablar. Me genera un gusto complementar la colección con la historia y la geografía”, agregó.
De Mar del Plata a Junín
Righini, marplatense, habló sobre su arribo a la ciudad y dijo: “Llegamos más que nada por el trabajo de mi mamá. Por cambios de trabajos, llegamos a Los Toldos hace casi 10 años. Y desde hace un poco más de un año me vine a vivir a Junín porque estoy trabajando acá como bartender, que es mi profesión”.






