Por Redacción Grupo La Verdad
Los dos últimos robos ocurridos en el barrio privado Costa Verde en horas de la madrugada del lunes marcan una serie de falencias que hacen al espacio en cuanto a las medidas de seguridad.
Si bien en el último tiempo se han profundizado las medidas de control de acceso al predio que se ubica a la vera del río Salado, los episodios delictivos se repiten y el temor entre los propios vecinos crece.
Acostumbrados a “vivir con las puertas sin llaves”, algunos propietarios padecieron en carne propia la inseguridad, pese al alto valor de las expensas que pagan para sentirse seguros, vigilados y cuidados.
Los del pasado lunes fueron dos hechos más, que se suman a los de ocasiones anteriores en los que ladrones también pudieron burlar las medidas de precaución a partir de tareas de inteligencia previa realizadas.
Cámaras de video vigilancia, cercos perimetrales electrificados, personal policial en la puerta de ingreso, rigurosos controles de acceso de vehículos, seguridad privada. Nada parece alcanzar para contrarrestar los robos que, en un espacio de características tales, nadie supone que deberían darse.
Cuatro casos en 18 meses
Agosto de 2024 (un hombre de 96 años fue sorprendido en el interior de su domicilio), marzo de 2025 (una pareja fue abordada por tres delincuentes mientras descansaba en horas de la noche) y marzo de 2026 (dos familias resultaron víctimas con un par de horas de diferencia durante la madrugada). En los cuatro casos que tuvieron lugar en los últimos 18 meses los damnificados denunciaron la sustracción de dinero en efectivo, joyas, perfumes, indumentaria y relojes, entre otros objetos de valor. Y en ocasiones puntuales resultaron reducidos, atados y amordazados por delincuentes fuertemente armados, con rostros cubiertos y guantes colocados.
Los últimos dos robos
A primera hora de la mañana del pasado lunes, fuentes oficiales confirmaron a este medio que personal policial y de Fiscalía trabajaban sobre las primeras pistas para poder dar con los autores de dos ilícitos registrados después de la medianoche en el interior de Costa Verde, en dos viviendas diferentes.
Trascendió entonces que dos familias fueron blanco del accionar delictivo y que los ladrones ingresaron al barrio “por la parte posterior” del complejo habitacional tras cavar un pozo por debajo del cerco perimetral electrificado.
Con el correr de las horas se supo además que el hecho se había registrado entre las 00.00 y las 03.00 del lunes; y que cuatro encapuchados sustrajeron elementos varios de los inmuebles en los que se encontraban sus moradores, entre ellos menores de edad.
En ambos casos el modus operandi había sido el mismo, atando y amordazando a los propietarios para así poder hacerse de objetos de valor y sumas de dinero.






