En medio de distintas versiones, el Gobierno se encargó de señalar que el PAMI tiene dificultades, que no significan una crisis profunda, y prometió orden para los próximos meses. Esteban Leguízamo, titular del organismo, fue el encargado de transmitir el mensaje oficial y despejar interrogantes.
Tal como pudo saber Agencia Noticias Argentinas, distintos funcionarios libertarios dan cuentas que los números de la gestión no cierran y deben instrumentar recortes de manera continua. Y eso, indefectiblemente, complica el día a día de la gestión. Fundamentalmente, porque no tienen manera de instrumentar más recortes de los que ya hicieron.
Las reuniones con autoridades del ministerio de Economía en la que habla de partidas terminan con un mensaje del palacio de Hacienda: “No hay plata, fondeate”. Fuentes libertarias acotan que esa falta de dinero generó dificultades en distintas dependencias del Estado. Pero avisan al mismo tiempo que se están trabajando en soluciones. La situación del PAMI entró en el radar de los problemas.
Una situación que llevo a Leguízamo a aclarar, en una entrevista vía streaming, que el presupuesto del PAMI “es independiente de lo que se está hablando del recorte que hace el presidente en el sistema de salud o que corresponde al Ministerio de Salud”.
“Por la ley madre que tenemos, nuestro presupuesto tiene que ver con aportes y contribuciones de pasivos y de activos, o sea que nuestro presupuesto es independiente de esto que está ocurriendo”, remarcó.
Leguízamo subrayó que el gran desafío para el instituto es demográfico. “La gente vive más y por suerte vive más, porque eso es logro de la medicina. Pero bueno, eso lleva a un reordenamiento del sistema, a mayores gastos en enfermedades crónicas, en medicamentos, y eso obviamente al instituto le impacta en forma directa”, advirtió.
El funcionario también aclaró que el PAMI “atiende únicamente a adultos mayores, a personas mayores de sesenta y cinco años”, y marcó la diferencia con otros subsistemas: “Es una gran diferencia con otros sectores o prepagos, obras sociales, donde atienden mucha gente joven, tienen niños también. Entonces, eso tiene menos gasto. Lo nuestro es un gasto creciente”, planteó.






