Por Redacción Grupo La Verdad
Desde la noche de este domingo y durante la madrugada del lunes, se llevará a cabo el ya tradicional festejo de los estudiantes de los últimos años de cada nivel educativo, conocido como “último primer día” de clases o “UPD”. Principalmente se da en las escuelas secundarias con los adolescentes que comienzan su último año de estudios.
En ese marco, cada municipio diseña una estrategia de trabajo para afrontar este evento, con el objetivo de garantizar la seguridad tanto de los chicos como del resto de la población. El ministerio de Seguridad bonaerense articuló trabajos con cada distrito.
Desde la cartera que conduce Javier Alonso indicaron a Agencia DIB que «se convocó a trabajar a las áreas de Educación y Salud para poder abordar el UPD de manera descentralizada en cada municipio». En esa línea, indicaron que «se hicieron reuniones de trabajo y se busca poder trabajar desde la comunidad educativa para interpelar a las familias para que sean responsables de sus hijos en estos días».
Ante este contexto, Grupo La Verdad se comunicó con María Elisa Curá, jefa regional de DIEGEP, quien expresó que “el UPD es un ritual construido por nuestros estudiantes, principalmente adolescentes, que ya lleva años instalado a nivel local. Por eso, el sistema educativo no desconoce este festejo”.
En ese sentido, dijo que “venimos trabajando fuertemente a nivel distrital y regional, junto con la jefa distrital de Junín. Desde el mes de febrero venimos pensando acciones anticipatorias y territoriales que nos plantea la normativa provincial. Estamos preparados para recibir a los chicos el lunes en las escuelas de nuestro distrito”.
“También hay que aclarar que esta práctica empieza el día anterior, fuera de la órbita institucional. Para ello, se promueven acciones de acompañamiento a partir de políticas de cuidado, en resguardo de la salud integral de los chicos”, señaló.
Al respecto, comentó que “las acciones ya están todas pensadas. La idea es poder acompañar este festejo desde la noche anterior. Ya tenemos trabajado, en este mapeo territorial, los lugares en los que los estudiantes de sexto o séptimo año se van a encontrar para luego ir al boliche o a una quinta alquilada. Primero se juntan en domicilios particulares, que ya los tenemos relevados. Luego se trasladan a la Fuente del milenio y antes del inicio de la jornada escolar se concentran en la puerta de cada escuela, donde estamos preparando el recibimiento. Todo ese trayecto es acompañado por los padres, que este año se organizaron para acompañar a sus hijos en todos los tramos”.
“Y después, cada escuela, de acuerdo a la realidad de cada una, ha determinado el tipo de festejo. Por lo general se los recibe con un desayuno y hay familias que van a compartirlo con ellos. También se los recibe con cartas, murales, fotos, etcétera. Siempre con esa mirada de cuidado en la puerta de las escuelas”, aseguró.
Curá contó que “hemos tenido reuniones con los equipos directivos, con la familias y con los adultos referentes, en conjunto con los inspectores del nivel, el municipio, Justicia, Salud, Educación y Seguridad. También con el Centro de Monitoreo. Si no es de esta manera articulada, no se podría hacer este trabajo. Vamos a estar todos trabajando para que sea un lindo festejo”.
Acompañamiento y recomendaciones
En el marco de la preocupación que genera el UPD y teniendo en cuenta la responsabilidad de la comunidad educativa, la Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires, generó un documento oficial para las escuelas, en el cual señala algunas pautas que los equipos directivos y docentes tienen que tener en cuenta para el abordaje y el acompañamiento de esta actividad.
De acuerdo a ese texto, las problemáticas más habituales en estos eventos tienen que ver con infracciones que afectan la convivencia urbana y que, incluso, pueden ser consideradas como faltas y/o contravenciones: ruidos molestos, disturbios en el espacio público, actos de vandalismo, cortes de calle.
Más allá de las responsabilidades asignadas por los marcos normativos correspondientes, las recomendaciones emitidas desde la gestión provincial buscan orientar la labor de los funcionarios que se desempeñen durante el desarrollo del UPD, al encontrarse frente a adolescentes en situación de consumo abusivo de alcohol y otras sustancias:
- Llamar al número de emergencias locales si presentan signos de intoxicación.
- Procurar un contacto con un adulto responsable y hablar con las autoridades escolares. Mientras tanto, no dejarlos solos.
- Ponerlos de costado para que no haya riesgo de aspirar fluidos.
- Ofrecerles agua y abrigarlos. Mantener la calma y llevar tranquilidad.
- Brindarles información sobre las consecuencias físicas y sociales que tiene el alcohol.
El UPD es un ritual de pasaje que realizan los estudiantes del último año de secundaria, para comenzar a transitar el cambio que conlleva dejar la escolaridad. El festejo comienza en la noche previa al comienzo de clases, con el propósito de permanecer despierto hasta ingresar a la escuela al día siguiente. Los grupos de estudiantes establecen distintos puntos de encuentro (principalmente a través de las redes sociales): en la gran mayoría de los casos, las y los estudiantes se encuentran, a una determinada hora de la noche anterior al día de inicio del ciclo lectivo, en plazas y/o parques cercanos a cada escuela.






