El endeudamiento de las familias continúa creciendo en el interior bonaerense y ya muestra niveles de preocupación en buena parte de la cuarta sección electoral. Un mapa interactivo elaborado por el Centro de Estudios para la Ciudad junto a la Fundación Friedrich Ebert Stiftung, con datos de la Central de Deudores del Banco Central, revela qué porcentaje de habitantes de cada uno de los 19 distritos mantiene deudas en situación irregular.
El informe, actualizado a junio de 2026, ubica a Florentino Ameghino como el municipio con mayor nivel de endeudamiento familiar de la región, con un 15,3% de su población en mora.
Detrás aparecen Junín (13,96%) y Bragado (13,9%), completando un podio que refleja el fuerte impacto de las dificultades económicas sobre los hogares de la Cuarta Sección.
En un segundo grupo se encuentran Chacabuco (12,6%), General Pinto (12,5%) y Alberti (12,3%), mientras que Carlos Casares (11,8%), Chivilcoy (11,6%), 9 de Julio (11,3%), General Viamonte (11,08%), Pehuajó (10,9%) y Rivadavia (10,8%) también presentan porcentajes de dos dígitos.
En contraste, los menores niveles de mora corresponden a General Arenales (9,74%), Hipólito Yrigoyen (9,6%), General Villegas (9,6%), Lincoln (9,4%), Trenque Lauquen (9,2%) y Carlos Tejedor (6,5%). El distrito con el mejor indicador es Leandro N. Alem, donde el porcentaje de personas con deudas irregulares se ubica en 5,5%.
Una señal del deterioro económico de los hogares
La herramienta permite seguir mes a mes la evolución del endeudamiento en cada uno de los 19 municipios de la Cuarta Sección y ofrece una radiografía del estado financiero de las familias.
Para los especialistas, el incremento de las deudas en situación irregular está directamente relacionado con la pérdida del poder adquisitivo, la caída de los ingresos y la necesidad de recurrir cada vez más al crédito para afrontar gastos cotidianos, desde alimentos y servicios hasta medicamentos y otros consumos básicos.
En ese contexto, el porcentaje de personas que no logra cumplir con sus obligaciones financieras se convirtió en un indicador que refleja el impacto de la situación económica sobre los hogares bonaerenses, con diferencias marcadas entre los distintos municipios de la región.






