Cansados de esperar y seguros que la obra del paso bajo nivel de Rivadavia no continuará, los comerciantes y vecinos de la zona aledaña, afectada por el corte del tránsito, se autoconvocaron.
Reclaman una “respuesta inmediata”, que incluye la reactivación de la circulación vehicular, y exigen que el intendente Petrecca se ponga al frente en la búsqueda de soluciones inmediatas, para que los comercios no sigan cerrando, producto de la falta de ventas. Además, se quejan porque la pequeña ayuda municipal que se dio algunos meses, se interrumpió.
César Dárdano, uno de los comerciantes perjudicados, contó que “en la última reunión que solicitamos con Comercio e Industria que nos atienda el Intendente, a mediados de enero, algo que no hizo porque estaba tramitando. En este ámbito fui atacado por mi participación en el gobierno anterior y me decían en la cara “jodete”.
“Ahí con Walter (Cullerton) decidimos un poco bajar los brazos, porque nos metieron en el medio, nos relacionaron con políticos, así que lo que hicimos fue esperar. En una nota anterior, del 20 de diciembre, ya un capataz nos había adelantado que la empresa decía que se tomaba vacaciones pero en realidad, se iba”, explicó.
En ese momento recordó que “elevamos una nota, pedimos por favor al Intendente que nos atienda, le solicitamos que tome una medida urgente como puede ser restaurar el tránsito con un puente del Ejército, por ejemplo, o tapar el pozo porque las guías no se levantaron, o poner nuevamente el asfalto con un costo mínimo. En vez de barreras podrían ponerse turnos de ocho horas de banderilleros, algo que no es costo para una ciudad como Junín”.
“Obviamente hay que gestionar a nivel nacional para que le den el alta a la obra, pero no va a seguir porque es faraónica y habría que ajustar por inflación, con montos que están guardados bajo llave”, agregó.
Dárdano dijo que “así permanecimos en silencio en el grupo, hasta que algunos integrantes empezaron a pedir una reunión. Consiguieron las instalaciones del Club San Martín, para hacer una reunión porque ya cerraron dos negocios, una inmobiliaria se fue, la mercería Battistini que fue de tres generaciones y hoy la dueña nos dice que se están comiendo la mercadería”.
RECLAMO AL MUNICIPIO
Por otra parte, Dárdano indicó que “el municipio dejó de pagar subsidios: ya no tenemos de 40, 50 ni 100 mil. La empresa se fue, cerró las cuentas que tenía en algunos comercios, solamente hay un guardia cuidando algunas cosas que quedaron”.
“Necesitamos una solución urgente, porque del otro lado hay un gran silencio, no hay diálogo. Sale el tema de la reunión y enseguida el Intendente presentándose que se encontró con funcionarios nacionales, va siempre de atrás. Tiene que ser al revés, nosotros estamos para vender comida, carne o decoración. Cuando hicieron un evento por el día de los enamorados, dejaron afuera a la primera cuadra, no había ni gente caminando”, agregó.
El comerciante puntualizó que “nuestra preocupación es saber cómo continuamos, porque no son solo los comercios del sector –con varios a punto de cerrar- sino que también los taxistas se ven afectados, los colectivos y cualquier persona que deba transitar”.
“Ahora lo único que tenemos es que el Intendente, luego de enterarse de esta convocatoria, fue a hablar con funcionarios de Infraestructura de Nación. Pero no vimos cuál fue la respuesta”, concluyó.






