Por Redacción Grupo La Verdad
Días atrás, se anunciaron modificaciones regulatorias en la tramitación de licencias de conducir profesionales que repercuten en ciertas categorías, que deberán realizar el examen psicofísico y una charla. Esto fue aplicado en Junín, según anunció el Municipio.
Debido a esto, el costo para obtener el carnet profesional sufrió un considerable incremento: pasó de aproximadamente $30.000 a cerca de $300.000, alrededor de un 1.000% de aumento.
En este contexto, y en contacto con Grupo La Verdad, Leonel Juliá, concejal de la Alianza La Libertad Avanza en Junín, apuntó contra Provincia por la duración de los vencimientos de las licencias profesionales, ya que exigen renovarlas cada uno o dos años, según la edad, a diferencia de Nación, donde es cada cinco años. Eso impacta en los gastos.
“Antes se realizaba el psicofísico una vez cada dos años y una vez por año anteriormente; y las charlas se hacían en Nación, mediante la página web. Ahora, Provincia se adhirió a lo que plantea Nación, pero no a los vencimientos. Nación plantea volver al esquema anterior de hacer los psicofísicos y las charlas, pero el carnet profesional va a durar cinco años. En cambio, Provincia dice que el carnet va a seguir durando dos años para quienes tengan menos de 45 años, y un año para los mayores de esa edad hasta 65 años”, contó.
Por lo tanto, “quien esté en ese rango de edad, una vez por año va a tener que renovar el carnet y pagar nuevamente el psicofísico y el curso. Eso también encarece los costos. La diferencia de gastos entre Nación y Provincia es de un 400% respecto a los años que va a durar la licencia. En otras provincias se paga una vez cada cinco años; acá hay que pagarlo cinco veces en ese periodo. Buenos Aires y Santa Fe fueron las únicas que cambiaron las fechas de vencimiento bajando los años, el resto de las provincias se adhirieron a la normativa nacional y tienen cinco años independientemente de la edad”, explicó Juliá.
En cuanto a precios, comentó que “la charla cuesta cerca de 119 mil pesos y el psicofísico casi 180 mil. Ahí se llegan a los 300 mil pesos para el carnet profesional. A eso se le suman las tasas provinciales y municipales, que son aproximadamente 30 mil pesos, y el certificado de antecedentes penales que está cerca de 7 mil pesos. Se hacen en un solo pago. Algunos aceptan solo efectivo”.
Y continuó: “Provincia sacó un comunicado que extiende por dos meses el vencimiento de las licencias a nivel nacional. Pero para hacer un viaje al extranjero, no se puede decir que el carnet está vigente porque Provincia lo extendió. A un transporte profesional no lo van a dejar salir del país con un carnet vencido. Pero el tema no son los 60 días de prórroga, Provincia debería rever la duración del vencimiento de los carnets”.
El entrevistado también planteó que “todo esto se suma a la falta de previsión de prestadores. Hoy se están danto turnos a un mes para las capacitaciones y a 20 días los psicofísicos. Provincia debería incentivar a que más privados y públicos, como por ejemplo el hospital, puedan hacer los psicofísicos. En Junín hay un solo prestador que lo hace”.
“Nación le da la posibilidad a los privados o a los públicos para poder hacer estas charlas. La UNNOBA o las oficinas de licencias de conducir, por ejemplo, pueden poner una cátedra para el transporte de pasajeros, que es una charla de cinco horas, inscribiéndose en la Agencia de Seguridad Vial. Mucha gente se puede sumar para bajar el costo ofreciendo más prestadores y una competencia de precios”, señaló.
“Yo creo que si te adherís a un montón de requisitos, también te tenés que adherir a los beneficios que traen. No es solo pedir papelerío y reglamentaciones, pero dentro de un año volver a hacer el carnet. Eso sumado al costo”, dijo el concejal.
Este aumento “afecta a todos los que tengan una licencia profesional. No solo taxistas, también a quienes manejan vehículos policiales, ambulancias, camiones que reparten materiales de construcción, etcétera”, marcó Juliá.
Por último, expresó que “para nosotros es bastante difícil entender cómo la Provincia adhirió a una ley nacional de un día para el otro, después de un año de haber pedido prórrogas. Un miércoles avisaron que iban a adherir, el jueves hablaron con la gente que emite las licencias en los municipios, el viernes acomodaron el sistema y el lunes ya empezó a funcionar. Fue de un momento para el otro, ni siquiera teniendo los plazos correspondientes para buscar prestadores y evitar este cuello de botella que se generó con los precios y con la falta de turnos”.







