El presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), Pablo Ginestet, destacó el manejo de los caminos rurales de Junín y lo diferenció de la situación que atraviesan productores de otros municipios de la provincia de Buenos Aires.
“Son buenas noticias lo que pasa en Junín con el manejo de los caminos rurales, pero no pasa en todos los municipios”, señaló Ginestet al referirse a una problemática que conoce de primera mano por su actividad y por su vínculo permanente con entidades y productores de distintos puntos de la Provincia.
Durante su intervención, Ginestet también puso el foco en otra de las grandes deudas de infraestructura que afectan al sector agropecuario bonaerense: las obras del río Salado, y cuestionó las demoras acumuladas en trabajos que deberían haberse finalizado hace años, señalando que ya en 2015 había tramos que debían estar terminados.
La mirada de Petrecca
Para el senador provincial y presidente del Bloque PRO, Pablo Petrecca, las palabras del titular de CARBAP ponen en valor una política que se viene construyendo y sosteniendo en Junín desde hace años, a partir del trabajo conjunto entre el Municipio, los productores y las entidades del sector. Una forma de gestión que comenzó durante su etapa al frente del gobierno municipal, que continúa actualmente en la ciudad y que Petrecca, ahora desde el Senado bonaerense, destaca como una experiencia concreta de articulación público-privada.
“Cuando el Estado escucha al que produce y trabaja junto al sector privado, los resultados aparecen. En Junín entendimos que las soluciones no podían construirse desde un escritorio. Trabajamos con los productores, escuchamos sus necesidades y establecimos juntos las prioridades. Y lo importante es que esa forma de trabajar continúa, porque cuando una política funciona tiene que sostenerse en el tiempo”, sostuvo Petrecca.
El mantenimiento de los caminos rurales es uno de los ejemplos de esa articulación. Garantizar su transitabilidad no representa solamente una respuesta para el sector agropecuario, sino una política directamente vinculada con la producción, la educación y la conectividad del interior.
“Por esos caminos sale la producción, pero también circulan trabajadores, familias y chicos que todos los días tienen que llegar a una escuela rural. Tenerlos en condiciones requiere planificación, continuidad y, fundamentalmente, escuchar a quienes los utilizan todos los días”, afirmó Petrecca.
Por otro lado, Petrecca coincidió en la necesidad de avanzar con la infraestructura hídrica y sostuvo que los caminos rurales y las obras hidráulicas forman parte de una misma agenda productiva.
“No podemos hablar del enorme potencial del campo bonaerense y después tener caminos que no se pueden transitar u obras hidráulicas esperando durante años. El productor hace su parte todos los días. El Estado también tiene que cumplir con la suya”, afirmó.
Para el senador, la experiencia de Junín muestra una manera de abordar estos problemas basada en la cooperación entre el Estado, el sector productivo y las instituciones.
“La articulación público-privada no es una consigna. Es una manera de gestionar. El Estado tiene responsabilidades que debe cumplir, pero las cumple mejor cuando escucha, convoca a quienes conocen cada actividad y trabaja junto con ellos. Eso es parte del modelo que se viene construyendo en Junín y los caminos rurales son un ejemplo concreto de que funciona”, señaló Petrecca.
Finalmente, sostuvo que ese aprendizaje puede aportar a una discusión más amplia sobre el desarrollo de la provincia de Buenos Aires.
“Junín no es una receta para copiar en los 135 municipios. Es una experiencia que demuestra que hay otra forma de hacer las cosas: escuchar, planificar, articular y sostener las políticas en el tiempo. Si queremos una Provincia que produzca más, tenemos que empezar por generar las condiciones para que quienes producen puedan hacerlo”, concluyó.






