Cada diciembre, al acercarse las fiestas de fin de año, las campañas se hacen más frecuentes y apuntan a un objetivo claro: desalentar el uso de la pirotecnia.
Mascotas, personas con TEA (Trastorno del Espectro Autista) y otros grupos vulnerables y muy sensibles ante estas detonaciones atraviesan un padecimiento mientras perduran en el cielo durante los minutos posteriores a las 0 horas. Y, aunque desde hace ya varios años, la venta y uso de pirotecnia ruidosa se encuentra limitada, ello no quita que durante los primeros minutos del 25 de diciembre no vayan a registrarse estruendos en el cielo. Y lo mismo ocurrirá el 1 de enero.
Por esto mismo es que los expertos recomiendan ciertos recaudos para con las mascotas. Porque, además de sufrir las detonaciones, muchas de ellas se asustan, huyen despavoridas y luego se extravían.
Aquí presentamos cuatro recomendaciones sobre lo que hay que hacer con las mascotas en las fiestas y otras cuatro sobre aquello que se desaconseja.
QUÉ HACER CON LAS MASCOTAS DURANTE LAS FIESTAS
Es fundamental estar especialmente atentos con las mascotas en la medida en que se acerque el final de la Nochebuena y el comienzo de la Navidad. Estos son 4 opciones para ofrecerles a las mascotas:
– Ofrecerles e intentar mantenerlos en un lugar fresco y seguro
Muchas veces, con la idea de mantenerlos resguardados de los fuegos de artificio, se cae en el error de encerrar a las mascotas en una habitación demasiado pequeña, sin ventilación y ni siquiera un poquito de agua. Hay que tener en cuenta que, además de la pirotecnia, suelen ser días muy calurosos; por lo que es fundamental que el lugar no solo sea seguro, sino también fresco y tenga agua.
También es aconsejable que no haya ventanas o puertas de vidrio contra las que pueda estrellarse y lastimarse.
Lo recomendable es que se los deje en una habitación donde esté acostumbrado a estar. En 90% de las situaciones, el animal con miedo suele reaccionar escondiéndose y no huyendo.
– Colocar collar con una chapita identificatoria (con nombre y teléfono de contacto)
Presos de la desesperación y la angustia, algunas mascotas suelen huir en el momento en que la pirotecnia se apodera de la atmósfera de las fiestas. Y si las puertas de casa están abiertas o hay algún agujero, suelen escapar y correr desorientados hacia cualquier lugar. A diferencia de sus salidas tradicionales en soledad -en el caso de quienes están acostumbrados a hacerlo-, en medio de los estruendos, los perros corren sin rumbo alguno. Y cuando la desesperación se esfuma, muchas veces no tienen noción ni de dónde están.
Por esto mismo es importante que porten un collar con una chapa y los datos de contacto de su dueño o compañero. Para que quien pueda encontrarlos perdidos, sepa a quien dar aviso.
– Reproducir música o sonidos agradables en el espacio
Un equipo de música o la televisión -en un volumen fuerte, pero no invasivo o estruendoso- son buenas opciones para paliar las consecuencias de la pirotecnia. Hay canales, como Animal Planet, que minutos antes de las 0 horas ya incluyen una programación con música clásica y videos amenos para que los sentidos de las mascotas puedan concentrarse en estos elementos auditivos y visuales; “tapando” a la pirotecnia. Además de los canales de televisión, en YouTube hay listas con música para mascotas. La idea es aislarlo del ambiente externo y generar ambiente seguro y confortante.
– Consultar a un veterinario y tener el contacto de emergencia
Si bien existen unas gotas especiales con efectos sedantes que suelen suministrársele a los perros para paliar las consecuencias de las explosiones, no se trata de algo que pueda ser automedicado. Es clave que un veterinario valide su utilización y también la cantidad, según la raza y las características de cada animal.
Además, muchas veces, el efecto de esas gotas tiene que ver con una relajación únicamente muscular. No obstante, la mascota mantiene la alteración psicológica y emocional. Pero los demás no podemos notarlo ya que, al estar sedado muscularmente, no puede moverse ni manifestarlo.
Sin embargo, la pirotecnia sigue alterando y afectando -para mal- a los perros. Por ello es clave también consultar siempre al veterinario o la veterinaria de confianza.
QUÉ NO HACER CON LAS MASCOTAS DURANTE LAS FIESTAS Y CON LA PIROTECNIA
– No dejarlos con el bozal puesto
Colocarles el bozal a los perros durante la celebración de la Nochebuena o del Año Nuevo suele ser un error muy común. Y si bien estamos hablando de un elemento de seguridad para las personas o perros cuando están en la vía pública, no deja de ser un cuerpo extraño para el perro. Entonces, esto termina por convertirse en un obstáculo y hasta un impedimento para su correcta respiración en instantes de desesperación.
No todos los bozales dejan respirar adecuadamente. A eso se suma que los perros y los gatos no transpiran para regular la temperatura como lo hace el ser humano, sino que lo hacen por medio del jadeo. Y si se le tapa la boca a un perro que va a estar nervioso, sumado al calor, va a sufrir golpe de calor a los 20 minutos de tener el bozal.
– Evitar la pirotecnia cerca de ellos
Dando por descontado que habrá manipulación de pirotecnia en la Nochebuena y Fin de Año, es inevitable recomendar lo que se conoce como “el mal menor”. Entonces, la recomendación es no arrojar ni manipular pirotecnia cerca de las mascotas.
No solo por la explosión, sino porque -muchas veces y en su instinto natural-, el perro va a buscar lo que se arroja para traerlo de regreso. Y es en ese momento en que se dan las terribles explosiones en los hocicos.
– No usar medicación sin control veterinario
Como ya dijimos, la recomendación es no automedicar a las mascotas. La droga que se utilizan en esas gotas sedantes es la Acepromazina, que no altera la percepción de los sonidos, sino que funciona como si fuese una ‘camisa de fuerza’. El animal no puede reaccionar o moverse, pero el estímulo funciona igual. Entonces, cuando uno ve al perro echado o tirado, es porque está casi desmayado. Si se da en abuso, es peligroso y se pueden intoxicar.
– Evitar darles grandes cantidades de alimento
Como una cuestión instintiva, cuando uno se va de casa, suele dejarle el plato de comida lleno a las mascotas. Esto no es recomendable en un contexto en el que, probablemente, la desesperación se apodere de nuestro compañero.
En noches como las de las fiestas, va a aumentar la frecuencia respiratoria del animal. Y ello puede llevar al perro a vomitar y broncoaspirarse con el vómito. Se recomienda darle de comer cuando uno llegue, si no se va a ausentar por mucho tiempo. Y dejar agua, por el calor.






