La larga pausa que significó el cierre del Cine Teatro San Carlos, una de las salas más reconocidas de la provincia, llegó a su fin. La familia Dimarco firmó un convenio con los propietarios del inmueble para hacerse cargo de su limpieza y restauración, que estiman demandará entre seis y ocho meses de trabajo, para luego reabrir las puertas para eventos de primer nivel y también para el uso local.
Catalina Dimarco contó que “después de muchos años y mucho tiempo negociando con los propietarios, finalmente la familia Dimarco llegamos a un acuerdo para la restauración, limpieza y puesta en valor del Cine Teatro San Carlos”.
Sobre el estado edilicio tras casi 15 años cerrado, dijo que “nos encontramos con una situación mucho mejor a la que esperábamos, muy alejada al mito urbano que hablaba de peligro de derrumbe. La estructura está intacta, con algunas paredes descascaradas, agujeros en el techo y falta un vidrio en el frente, pero luego de arreglar esto podremos solucionar el tema de las palomas que ingresan, para después hacer la limpieza. Las butacas están sucias por supuesto, pero en aptas para ser recuperadas, lo que nos puso muy contentos y con ganas de seguir avanzando”.
“Hace un tiempo habíamos visitado el lugar con el martillero, así que teníamos un panorama de cómo estaba, pero la suciedad era cada vez mayor, aunque luego de firmar y cuando ingresamos, vimos que era menos de lo que esperábamos”, apuntó.

TIEMPO DE TRABAJO
“Tenemos pensado, con toda la gente que contamos para los trabajos, que en seis u ocho meses estaremos en condiciones de reabrir la sala”, remarcó la joven empresaria.
Según adelantó, “la idea es preservar todo lo que se pueda de la estructura original, porque es un edificio muy noble con materiales de excelente calidad, que vamos a tratar de recuperar las butacas, por ejemplo, con un tapicero”.
Y agregó: “Lo que se cambiará será el sistema de sonido, la luminaria –poner led-, la pantalla, entre otros puntos. También hay que readaptar el sistema eléctrico para poder cumplir lo exigido para la habilitación”.
FUTURO PLANEADO
“En Junín ya tenemos cine, así que queremos dedicar el San Carlos a eventos, como hubo en su momento para artistas nacionales e internacionales, y los locales por supuesto. Es un desafío pero creemos que los juninenses nos acompañarán porque es algo para la sociedad, que estuvo mucho cerrado y que colaboraba con los locales gastronómicos por ejemplo”, anticipó Catalina Dimarco.
La intención es “impulsar a Junín como capital nacional del espectáculo e impulsar a la gente a venir a la ciudad, por la calidad de los shows que presentemos”.
En lo que hace a capacidad, recordó que “el San Carlos debe estar en segundo o tercer, después del Gran Rex que permite tres mil personas de público, y acá hay 1.800 butacas”.
Por otra parte, dijo que “la idea es abrir las puertas para cualquiera que pretenda realizar un evento, quiera hacer una exposición o una presentación, que esté siempre abierto a la comunidad, más allá de la producción de espectáculos”.
“También estamos viendo la posibilidad de concesionar una confitería, porque el espacio es muy grande y hay alternativas para muchos desarrollos”, observó.






