Por Redacción Grupo La Verdad
Cabe destacar que el instituto mencionado lleva adelante desde 2011 la elaboración del Mapa de Arsénico en Argentina y, de acuerdo a los últimos relevamientos, Junín se sitúa en una de las zonas geográficas del país donde la concentración de toxicidad en el agua es superior a la recomendada. El estudio indica que la cantidad de arsénico en agua en Junín es de 86,1 partes por billón (ppb), por lo que se sitúa en la zona roja del mapa junto a otros municipios como Tres Arroyos, Balcarce, Mar de Ajó, Lobos, Navarro, Suipacha, San Vicente y Cañuelas, entre otros.
Contactado por el programa “Amanece que no es poco” por LT20 Radio Junín, el Dr. Jorge Meza, abogado y ex concejal del MID (Movimiento de Integración y Desarrollo), hizo alusión a todo el proceso judicial que se inició bajo la intendencia de Abel Miguel y que se extendió durante años en referencia a esta problemática: “En su momento promovimos la acción de amparo en representación de los vecinos de Junín y contra la Municipalidad como proveedora del servicio, que negaba la existencia de arsénico y nitrato en exceso, ya que se registraba 10 veces más de las permitidas de acuerdo al Código Alimentario Argentino”. Luego, explicó que “el porcentaje permitido es de 0,01 miligramos por litro y en aquel momento se registraba como mínimo un 0,10 en la extracción de los pozos de la ciudad”.
Seguidamente, Meza manifestó que “se trata de una de las sustancias más peligrosas para la vida del hombre según la Organización Mundial de la Salud”, y amplió: “En Argentina en aquel momento había entre 7 y 8 millones de contaminados con arsénico y As(III), con la formación de hidroarsenicismo crónico como también distintos tipos de cánceres como piel, esófago, pulmón, vejiga, próstata y riñones”.
Asimismo, el letrado recordó que “en primera instancia se dictó una sentencia condenatoria en contra del Municipio para que haga las obras necesarias en un plazo de seis meses para el filtrado de estas dos sustancias que eran excesivas, ya sea por ósmosis inversa o coagulación/floculación”. En continuidad, señaló que “el por entonces intendente Abel Miguel interpuso un recurso ante la Cámara de Apelaciones, la cual rechazó el amparo en lo que fue una resolución muy extraña”.
“Tras el rechazo interpusimos un recurso extraordinario ante la Corte de la Provincia de Buenos Aires, que luego de tres años revocó la sentencia de la Cámara y se constituyó en el primer amparo ambiental del territorio bonaerense”, expuso. Al mismo tiempo, subrayó: “Se le volvieron a dar seis meses de plazo a la Municipalidad para hacer las obras pertinentes, bajo la intendencia en ese momento de Mario Meoni quien tampoco cumple con las directivas” y completó: “Se empezó a aplicar una multa por cada día de recargo, aunque eso luego caducó porque recaía sobre los vecinos que debían hacerse cargo”.
A modo de conclusión, Jorge Meza también aludió a la falta de conciencia colectiva que hay en la ciudad sobre este problema y resaltó que “enviamos notas a todas las instituciones intermedias de Junín para que se sumen a esta resolución y no tuvimos un resultado positivo, por lo cual cabe afirmar que la sociedad no tomó tampoco dimensión sobre este problema”.






