El Mando Central de las Fuerzas Armadas estadounidenses (CENTCOM) comunicó que a partir de este lunes se implementará un bloqueo total a la entrada y salida de todos los buques en los puertos iraníes.
“El bloqueo se aplicará de manera imparcial a embarcaciones de todas las banderas que intenten operar en puertos o zonas costeras de Irán, incluyendo los del golfo Arábigo y el golfo de Omán”, señaló CENTCOM en un comunicado divulgado en sus redes sociales.
La medida, que comenzará a las 10:00 de la mañana hora del este de Estados Unidos, no afectará a los barcos que transiten el estrecho de Ormuz con destino u origen en puertos no iraníes.
Las autoridades militares norteamericanas indicaron que la libertad de navegación se garantizará para el resto del tráfico marítimo internacional, pero advirtieron que la vigilancia será estricta para evitar cualquier tráfico hacia o desde Irán.
Los capitanes de embarcaciones comerciales recibirán notificaciones formales y deberán mantener contacto con las fuerzas navales estadounidenses en la zona a través del canal internacional de radio.
El anuncio llega después de que fracasaran las negociaciones directas entre delegaciones de Estados Unidos e Irán celebradas en Islamabad durante más de 20 horas.
Las conversaciones, calificadas como el mayor acercamiento bilateral desde la ruptura de relaciones en 1979, concluyeron sin acuerdo sobre los puntos fundamentales: la reapertura del estrecho de Ormuz, la devolución de fondos iraníes congelados y, especialmente, el futuro del programa nuclear iraní.
El presidente Donald Trump declaró que el bloqueo naval es una respuesta a la negativa de Teherán de abandonar sus ambiciones nucleares.
Georguieva: “Reduce los flujos de petróleo y eleva los costos energéticos”
La directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georguieva, se refirió al conflicto de Medio Oriente, en la apertura de las Reuniones de Primavera y aseguró que «reduce los flujos de petróleo y eleva los costos energéticos”.
Asimismo, sostuvo que “el tiempo no está de nuestra parte” y señaló que no existe «la habilidad colectiva» para “proteger” el sistema monetario internacional de los riesgos cibernéticos «de gran envergadura».
“La guerra en Medio Oriente es un choque de oferta grande, global y asimétrico: reduce los flujos de petróleo y GNL, eleva los costos energéticos y perturba las cadenas de suministro en todo el mundo”, manifestó Georguieva.
En la misma línea, indicó que “más del 80% de los países del mundo son importadores netos de petróleo” y que las economías vulnerables, “especialmente en el África subsahariana y los pequeños estados insulares”, están soportando “el peso de esta conmoción”: “Nuestros miembros se reunirán la próxima semana para encontrar un camino a seguir”, explicó.
Por otra parte, sostuvo que los precios mundiales “tardarán en bajar” y que los altos costos de energía y fertilizantes “podrían agravar el hambre global y mantener la presión inflacionaria». Sin embargo, anticipó que el FMI espera “una demanda de préstamos de entre $20.000 millones y $50.000 millones de dólares» por parte de los países afectados por el choque económico actual.






