Comprar un sofá nuevo no se trata sólo de elegir un diseño que luzca bien en la sala de ventas o en una página web. Sin embargo, ante una compra de este tipo, ¿alguna vez te has detenido a considerar qué errores se pueden cometer?
Hay varios factores clave que se deben identificar desde el principio. Para empezar, el tamaño debe complementar el espacio habitable sin abrumarlo, el material debe resistir la rutina diaria de la vida familiar, las mascotas o los derrames ocasionales, y la calidad de la construcción debe prometer durabilidad y comodidad en los años venideros. Entonces, ¿cómo se puede evitar cometer errores comunes al comprar un sofá?
Errores que se deben evitar al comprar un sofá
1.Comprar el sofá sin considerar el estilo y la distribución de la habitación destinada para este nuevo mueble. Es decir es clave, al momento de hacer la compra, evaluar cómo el nuevo mueble encajará con su esquema de diseño existente. No sólo el nuevo mueble debe permitir la movilidad en la sala adonde estará sino que también revisar si el mismo será acorde (o chocará) con la estética actual.
2. Evitar lo no negociable. Por ejemplo si el sofá es para una sala de estar pequeña, primero medir puertas, pasillos y el área prevista para evitar errores de tamaño y así el nuevo mueble se ajuste al espacio previsto. Si hay niños o animales en el hogar buscar telas resistentes a las manchas y fáciles de limpiar, es decir, que el sofá tenga materiales que se adapten al estilo de vida de quien lo comprará, como también considerar si el nuevo mueble necesitará características adicionales como espacio de almacenamiento, una cama plegable o piezas modulares que se puedan reconfigurar según su uso.
3. Comprar el sofá sin tomar las medidas exactas. Uno de los errores más grandes que comete la gente es no saber cómo tomar las medidas correctas del sofá. Es importante medir las puertas y pasillos para asegurarse de que el sofá pueda maniobrar fácilmente sin correr el riesgo de dañar las paredes circundantes. Si el lugar destinado es un edificio entonces evaluar si necesitará usar las escaleras o un ascensor, por lo tanto antes de la compra medir esos espacios.
4. No investigar el mueble antes de comprarlo. No alcanza con tomar la decisión a partir de una linda foto en una revista o publicación online. Se trata de algo para usarlo a largo plazo entonces hace falta conocerlo bien.
5. No buscar opiniones independientes. Evitar las opiniones sólo de los clientes (de una marca). Algunas marcas directamente no muestran reseñas negativas en su página oficial, por lo que buscar la marca y el nombre del producto en otros sitios de Internet pueden ayudar a encontrar reseñas independientes (sobre comodidad, durabilidad y calidad general) para así tomar una decisión informada. Asimismo, las reseñas pueden ser reveladoras sobre el servicio al cliente de una marca.
6. No solicitar muestras. Puede ser difícil distinguir el color y la textura solo con una imagen, por lo que es una buena idea pedir muestras de tela, si es posible. De manera similar al uso correcto de muestras de pintura, revisar una amplia gama de muestras le permitirá comprender mejor el color y el acabado que necesita.
7. Comprar el sillón sin antes haberlo probado. Siempre es una buena idea probar el sofá en persona. Asegurarse de que la espalda tenga suficiente apoyo cuando se siente erguido, que pueda levantarse fácilmente y que no esté demasiado cerca del suelo. Y asegurarse de que el sofá sea largo y extendido cuando al sentarse también uno se estira.
8. No considerar los plazos de entrega. Antes de finalizar la compra confirmar el plazo de entrega estimado y cualquier posible retraso que pueda afectar. Algunos ofrecen envío gratuito, mientras que otros pueden cobrar -según la distancia o el tamaño del artículo-. Conocer estos detalles de antemano puede ayudar a evitar costos inesperados. Y durante el día de su llegada asegurarse de conseguir ayuda adicional para moverse y preparar el sofá si lo necesita (los sofás son pesados, por lo que suele ser un trabajo de dos o tres personas).






