La Escuela Patín Carrera de Junín está dejando su huella en el escenario nacional, con dos de sus jóvenes promesas, Ema Forneris y Tiziano Rosso, alcanzando el podio en el reciente Campeonato Nacional Indoor de Clubes. Ambos patinadores obtuvieron la medalla de bronce en sus respectivas categorías, un logro significativo que marca un hito para la escuela y resalta el talento que emerge desde el interior del país.
Julia Francese, referente de la Escuela Patín Carrera de Junín y figura clave en el desarrollo de estos jóvenes talentos, compartió detalles reveladores sobre la destacada participación de sus alumnos en la reciente competencia, así como los desafíos inherentes a la práctica de este deporte a nivel de élite. La conversación, llena de anécdotas y reflexiones, permitió vislumbrar el esfuerzo y la pasión que hay detrás de cada logro.
«Tenemos dentro del club dos nenes que están federados y corren todo el año el campeonato argentino de clubes o Liga Nacional de patín carrera, que es el nivel más alto que hay en Argentina dentro de lo que es el patín carrera», explicó Julia, enfatizando la exigencia y la dedicación que Ema y Tiziano demuestran en cada entrenamiento y competencia. Esta liga nacional consta de cuatro fechas, a las que se suma un campeonato argentino de federaciones, un calendario apretado que pone a prueba la resistencia y habilidad de los deportistas.
La tercera fecha de la Liga Nacional, donde Ema y Tiziano lograron sus medallas, se llevó a cabo en un predio cubierto de la Confederación Argentina de Patín, ubicado en el Parque Olímpico de Villa Soldati, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Este gimnasio indoor, con características específicas para el patín, les ofrecía a los juninenses una aparente ventaja inicial. «Nosotros íbamos con bastante confianza, porque acá en Junín ellos se entrenan en indoor, en el Complejo San Martín, entonces están acostumbrados a lo que es patinar dentro de un gimnasio. Íbamos como, por decirlo, con cierta ventaja contra los otros que entrenan en pista o en ruta. Entonces íbamos como a comernos el mundo, así como quien quiere decirlo», relató Julia con un entusiasmo contagioso, reflejando la confianza que tenían en el rendimiento de sus alumnos.
Sin embargo, la competencia en el alto rendimiento siempre guarda sorpresas, y esta no fue la excepción. A pesar de su notorio desempeño, la jornada se vio empañada por la aplicación de faltas técnicas que impactaron directamente en los resultados finales de Ema y Tiziano. «Lo que pasa es que bueno, no contábamos con que había un par de faltas técnicas. Los jueces cobraron por demás, entonces los nenes quedaban segundos, pero bueno, como hacían algunas faltas que tiene que ver con las tortuguitas que se ponen en el pisos, al levantar un pie cerca de la tortuga, por más que no toque la tortuga, le consideraban falta técnica», detalló Julia con cierta frustración. Esta normativa, aparentemente menor, tuvo consecuencias significativas. «Cuando venía el malón todos juntos a correr y se encontraban con la tortuga ahí y había un montón que levantaban el pie, bueno, los nuestros los descalificaron y los mandaban últimos», lamentó, explicando cómo una pequeña infracción podía cambiar drásticamente la posición final de un competidor, enviándolo al último puesto de la lista como si hubiera llegado último.
El caso de Ema Forneris es un claro ejemplo de cómo el reglamento puede influir en los resultados finales. A pesar de haber demostrado una superioridad evidente en varias carreras, sus descalificaciones afectaron su posición en el podio. «Venían a los puntos con la sumatoria de puntos que por cada competencia ellos hubieran quedado más arriba, Ema se hubiera quedado con la de plata, pero bueno, nos centramos ahí que la clasificación era por medallistas. Así que como Ema tenía dos medallas de plata, se queda con la de bronce porque había una nena que tenía dos oros y una tenía un oro», explicó Julia, dejando en claro que si la clasificación hubiera sido por sumatoria de puntos, el resultado habría sido diferente. «Si hubiera sido por puntos, se hubiera quedado con la medalla de plata porque en realidad ella ganó tres carreras y la otra nena la descalificaron y solamente ganó una sola», afirmó, evidenciando la paradoja del sistema de clasificación.
A Tiziano Rosso le ocurrió una situación similar, demostrando la rigurosidad de los jueces y el impacto de las faltas técnicas. «A Tiziano le pasó lo mismo, a él le fue bien en una de velocidad de 200 metros que quedó con medalla de plata. Lo descalifican después en la de 3000 metros a los puntos por mismo por pasar cerca de un cono, que había quedado segundo, pero al descalificarlo lo pone en el último puesto. Después corrió los 500 metros que quedó segundo, pero lo descalifican y después corrió los 2000 metros a eliminación y ahí sí queda con la de plata, no lo descalifican por sumatoria de medallas, terminó quedando con la de bronce», detalló Francese, describiendo la montaña rusa de emociones que vivieron durante la competencia.
Esta competencia no solo marcó un hito personal para los patinadores, sino también para la historia del patín carrera en Argentina, al ser la primera vez que se realiza un Nacional Indoor a nivel federado. «Es la primera vez en el país que se hace un Nacional Indoor. Si bien están en reglamento, no la habían llevado a cabo. Entonces, esos fueron los problemitas que tuvimos que pecamos de confiados, por así decirlo, porque estábamos en la nuestra y yo no leí la letra chica de la falta», admitió Francese, con una mezcla de autocrítica y sorpresa ante las nuevas normativas y la forma en que fueron aplicadas en este formato inédito.
A pesar de los inconvenientes y la sensación de haber «pecado de confiados», Julia Francese enfatizó la importancia de este logro para Ema y Tiziano, quienes, a pesar de las adversidades, lograron traer a Junín dos medallas de bronce en un campeonato de tan alto nivel. “Es un gran logro aparte es la primera medalla que ganan los dos”, afirmó con un orgullo palpable, consciente del significado de estas primeras preseas nacionales para la trayectoria deportiva de los jóvenes.
Uno de los mayores desafíos que enfrentan los patinadores de Junín radica en las condiciones de entrenamiento, que distan mucho de las que disfrutan sus competidores de otras localidades. «Después cuando ellos van a ruta o corren en pista, tienen la desventaja de no tener las mismas condiciones de entrenamiento, por eso ahora ellos sí van seguros. No tienen la misma suerte de entrenamiento de los demás que tienen una pista disponible todos los días», explicó Julia, señalando una brecha importante. La mayoría de los patinadores federados del resto del país «entrenan en pista todos los días o circuito ruteros. Todos los días tienen su propio predio, por así decirlo». En contraste, «nosotros acá en Junín tenemos solamente el uso del Complejo San Martín dos veces por semana. Y después entrenamos en lo que es colectora, pero no es lo mismo la seguridad, no es lo mismo la velocidad de la que uno pueda levantar porque siempre tenés riesgos, vienen en las bicicletas, viene en auto, siempre tenés interferencias», detalló Francese, evidenciando las limitaciones y los riesgos asociados al entrenamiento en espacios no diseñados específicamente para el patín. Esta disparidad en las infraestructuras obliga a los jóvenes juninenses a adaptarse constantemente a elementos nuevos en cada competencia, mientras otros «patinan con los ojos cerrados porque ya conocen la pista».
A pesar de estas desventajas en la preparación, Ema y Tiziano lograron posicionarse en la élite del patín de carrera nacional. «Están dentro del ranking del país. No me acuerdo cómo quedaron en la última, pero creo que Ema quedó novena y Tiziano me parece que está octavo. Están rankeados, están dentro de los mejores 10 corredores del país», confirmó Julia, un dato que subraya la calidad y el esfuerzo de estos jóvenes, que compiten de igual a igual con los mejores del país. Ema, de hecho, obtuvo medallas de plata en los 3000 metros a eliminación y en los 2000 metros a puntos, datos que Julia tiene registrados en los resultados oficiales de las carreras.
La trayectoria de los chicos como patinadores federados es relativamente reciente. Ema está federada desde 2023 y Tiziano desde 2024, lo que los convierte en los únicos dos patinadores con este nivel de federación a nivel nacional en la Escuela Patín Carrera de Junín. Julia Francese aprovechó para clarificar las distintas categorías existentes en el patín carrera: «Está lo que es escuela formativa, como en cualquier deporte, que son los nenes de escuelita, los de formación que se llama. Después viene transición, que ahí cambian de patines, ya empiezan a correr con un patín profesional y las distancias son intermedias, no son de escuela y no son de federados. Por ejemplo, si un nene de escuela de 10 años corre 600 metros, un federado corre 3000, uno de transición corre 1500. Es un nivel intermedio. Y bueno, yo en la escuela de patín tengo nenes escuela y tengo nenes en transición. Y ellos son los únicos dos federados que hay», detalló.
El principal impedimento para que más jóvenes talentosos juninenses puedan sumarse a la élite del patín carrera y alcanzar el nivel de federados es, lamentablemente, el alto costo económico que implica. «Tengo nenes que están para federarse, pero es bastante caro el circuito. Después eso depende de cada familia si lo puede afrontar o no», reconoció Julia con preocupación.
Los gastos son considerables: «Cobran 150.000 de la inscripción, tenés cuatro días, tenés que pagarte el hotel, el viaje. Y bueno, no todos los nenes pueden acceder a todo ese gasto. El impedimento es económico por lo general», enfatizó. La lejanía de las sedes de las competencias agrava la situación.






