Desde el viernes pasado, el país parece estar paralizado tras conocerse la muerte de Carlos Alberto “Indio” Solari, el mítico músico y fundador de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, hecho que generó tanto impacto social como político.
El artista tenía una ideología que nunca ocultó y que era contraria a la de la actual administración nacional, de la que incluso fue crítico en una de sus últimas apariciones públicas, durante una entrevista en el streaming Gelatina.
“Yo veo que hay mucho chico industrial que no cree en eso (las ideas libertarias). No es que todos fueron como ‘El Flautista de Hamelin’ y vamos a traer al enano de la motosierra. En realidad lo llamativo es que haya una cantidad, pero son los mismos que festejan Jackass y es todo una pelotudez. Cuando te tiran una mala onda, son los peores trolls, no tienen ninguna coherencia”, expresó el cantante ante la consulta de Pedro Rosemblat respecto de los seguidores de Javier Milei.
A pesar de esto, la partida del Indio generó una división dentro del Gobierno, ya que mientras los principales funcionarios optaron por el silencio, hubo algunos que sí decidieron despedirlo en las redes sociales, como es el caso del secretario de Cultura, Leandro Cifelli.
Por otra parte, en el Congreso se inició un debate que luego se extendió al Poder Ejecutivo, cuando un grupo de diputados de la oposición solicitó que se ofreciera la Cámara de Diputados para que se hiciera allí el velatorio.
Esto generó algunas críticas hacia el oficialismo, ya que muchos dirigentes de otros espacios y también fanáticos de Solari cuestionaron que ni el Palacio Legislativo ni la Casa Rosada se pusieran a disposición para el homenaje.
“Hablamos con los allegados para oferecerles Tecnópolis, pero nos respondieron que no querían y que preferían hacerlo en la provincia de Buenos Aires”, remarcó a Infobae un integrante del Gabinete.






