Con una enorme bandera roja y la leyenda “Justicia por Agus”, familiares y amigos se concentraron por la mañana en la puerta de Tribunales, donde se pronunciaron los alegatos en el marco de la causa que se sigue al matrimonio Bitar, por la muerte de Agustín Sidoti, ocurrida en octubre de 2020.
La mamá de la víctima, Mariela Ramírez, volvió a contar: “Hicieron una conexión clandestina que me electrificó toda la casa y mi hijo murió electrocutado en la baranda de la terraza. Estamos ahora tratando que la Justicia se expida en forma proporcional a la negligencia que terminó con la vida de mi niño”.
“Pasaron casi cuatro años y Fernando Bitar y Karina López de Bitar son los imputados. Recién ahora se pudo hacer el juicio oral y público, que se había suspendido por falta de jueces”, remarcó.
Además, reiteró: “El peritaje de las instalaciones se hizo en el momento, el medidor de mi casa funcionaba correctamente y el problema eléctrico venía del kiosco. Cuando me vieron en la baranda tratando de despegar a mi hijo en la terraza, ellos no hicieron nada”.
En este día especial, Mariela también agradeció el acompañamiento permanente de la comunidad.

“PEDIMOS JUSTICIA”
Por otra parte, Gabriel Ramírez, tío de Agustín, recordó que “estamos hace cuatro años con esto y esperábamos el día de hoy para que se haga un poco de justicia y se calme el dolor en mi familia”.
“En el juicio se resolverá sobre la responsabilidad de los imputados, que hicieron una conexión ilegal por fuera de cualquier reglamento, en el negocio que tenían al lado de la casa de mi hermana. Y por esto, mi sobrino falleció”, dijo.
Según contó, “mi sobrino y los amigos jugaban arriba de la terraza, pero dos o tres días antes instalaron un cartel con unas guirnaldas fuera del local, que engancharon en las rejas y eso le dio electricidad a la casa y sobre todo a esa baranda”.
“Ese día yo escuché los gritos desgarradores de mi hermana, crucé la calle y me encontré con un cuadro terrible. Pero ellos, que estaban al lado y fueron los primeros en escuchar y podrían haber cortado la corriente, no hicieron nada. No ayudaron ni nunca jamás le hablaron a mi hermana o le pidieron disculpas”, apuntó Gabriel.
Y concluyó: “Como a la 1 de la mañana, en ese momento, me vinieron a avisar que estaban vaciando el local, llevándose todas las pruebas y se fueron. Cuando dejamos al otro día a Agustín en el cementerio, había camiones llevándose todo y en ese momento la Justicia no hizo nada”.







