El Club Los Miuras Rugby, institución insignia de Junín, cerró la temporada 2025 con una performance que lo cataloga como el club más exitoso de la Unión de Rugby del Oeste de Buenos Aires (UROBA). La lista de logros es un testimonio de la solidez de su estructura: campeonatos en las categorías M14, M16 y M18, el título de Primera División, la clasificación de su Intermedia a la final, y la posible proyección de sus jugadores a seleccionados nacionales.
Para analizar este año sin precedentes y el profundo impacto que está generando en el desarrollo del rugby regional, dialogamos en profundidad con Javier Benítez, Coordinador de Rugby, quien desglosó la filosofía, la metodología y la pasión detrás de esta temporada legendaria.
Benítez asegura que los triunfos en el plantel superior son el reflejo directo del trabajo sostenido en las divisiones juveniles. El club no solo se enfocó en ganar, sino en crear un sistema de juego y una identidad que se transmitiera de manera uniforme a través de las categorías.
«Este año, el desempeño en las juveniles fue, sencillamente, histórico. Logramos la Copa Estímulo con la M14 – el primer gran paso de estos chicos en la competencia formal – y esto fue fundamental para inyectarles la mentalidad ganadora. Pero la verdadera confirmación de la solidez llegó con los mayores,» explica Benítez, subrayando que esta categoría marca el inicio del compromiso de los jóvenes jugadores.
El éxito en las divisiones formativas marcó un hito en la temporada. Los laureles más significativos se concentraron en las categorías M16 y M18, que se coronaron Campeonas de Oro, logrando un doblete en el máximo nivel competitivo. Esta hazaña es el resultado directo de un método de entrenamiento que ha demostrado su eficacia en la formación integral de los jugadores.
El coordinador Benítez lo subraya: «No es casual que M16 y M18 hayan sido campeonas. Son los años clave donde los jugadores definen su compromiso y su potencial. El Oro aquí significa que el método de entrenamiento está funcionando para crear jugadores no solo talentosos, sino tácticamente inteligentes y físicamente preparados». Este logro formativo afianza una cultura ganadora y fortalece el sentido de pertenencia en los juveniles.
La Primera División confirmó el dominio del club al alzarse con el título de Campeón de UROBA, poniendo a Los Miuras en el epicentro del rugby del oeste bonaerense. «La Primera es el emblema, la vidriera. Verlos consagrarse es la máxima satisfacción para todos los que trabajamos en el club. Este campeonato es el resultado de la paciencia, de la inversión en infraestructura y de la calidad de nuestros entrenadores» sostiene Benítez, quien subraya que este título es un hito para la ciudad.
El rendimiento de la Intermedia, al llegar a la final, complementa este panorama de solidez. Benítez destaca que esta categoría fue esencial para el éxito del club. «La salud de un equipo de Primera se mide por la fuerza de su Intermedia. Que hayan sido finalistas demuestra que hay una presión interna constante por mejorar y que la transición de M18 a senior es fluida. El jugador que hoy no está en Primera, está compitiendo al máximo nivel en Intermedia y listo para asumir el desafío cuando se lo necesite.» La competencia sana entre ambos planteles elevó el nivel de las prácticas y la exigencia táctica del equipo.

La visibilidad de Los Miuras ante la Unión Argentina de Rugby (UAR) se disparó este año gracias a sus exponentes. La participación de sus jugadores en estructuras de alto rendimiento subraya la calidad de la formación local.
El caso de Juan Patricio Batac es el más significativo. Su integración a Los Pumas 7s y la posterior conquista de la medalla de oro en el Campeonato Panamericano generaron un impacto motivacional enorme. «‘Juampi’ es nuestro embajador en el rugby de élite. Su compromiso y su logro en el Panamericano son la prueba tangible para cada juvenil en el club de que el camino de la dedicación puede llevarlos a vestir la camiseta celeste y blanca,» sostiene Benítez.
Además, el club demostró su liderazgo federativo dentro de la Unión, un liderazgo de aportes: Los Miuras aportó el mayor número de jugadores del club a los planteles de UROBA en sus distintas categorías. «Esto es un indicador de la confianza que la Unión deposita en nuestros jugadores. Significa que, dentro de la región, los deportistas formados en Los Miuras son considerados el capital humano más valioso y apto para la competencia. Es un orgullo ver cómo se nutren los seleccionados de UROBA con nuestro talento.
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También se suma el monitoreo de la Casa Puma. La citación de varios jugadores de la M17 a Casa Puma (el centro de alto rendimiento) confirma que los talentos están bajo la lupa de los selectores nacionales. «Estar en Casa Puma no es un accidente. Es el resultado de un scouting que ve potencial de Pumas en nuestros chicos. Trabajamos para que tengan la base técnica, física y mental que se exige en el alto rendimiento,» detalla el coordinador, haciendo hincapié en que este seguimiento es clave para el desarrollo futuro de sus cracks.
En el análisis de Benítez, la infraestructura y la convocatoria de las bases son tan importantes como los campeonatos. Los Encuentros Infantiles multitudinarios y exitosos de 2025 fueron el corazón social de la institución.
«El rugby infantil es el alma de Los Miuras. Ahí no hay tabla de posiciones, solo hay juego, amistad y la internalización de los valores esenciales. El éxito de estos encuentros se mide en la cantidad de familias que sumamos y en la alegría de los niños,» afirma.
Para el club, el rugby es una herramienta de formación social: «Nosotros formamos personas antes que jugadores». El énfasis en el respeto por el árbitro, el compañerismo y la disciplina dentro y fuera de la cancha es la piedra angular del proyecto, asegurando que los chicos adquieran las herramientas necesarias para la vida adulta, más allá de si llegan o no a Primera. Esta gestión de valores es la herencia más importante que el club puede dejar a las nuevas generaciones.
«El 2025 nos dejó una vara altísima. Ahora, el desafío no es solo volver a ganar, sino sostener la excelencia. En M16 y M18, hay que defender el Oro; en Primera, hay que ratificar el liderazgo de UROBA. La competencia será feroz, y solo el compromiso diario nos permitirá mantenernos en la cima,» sentencia el Coordinador.
El coordinador no quiso dejar de lado el aspecto humano que hace único al club: «Este éxito es de una gran comunidad: entrenadores, managers, padres, la Comisión Directiva, y por supuesto, los jugadores. La energía que se vive en Los Miuras, esa pasión compartida, es la que nos empuja. Es un club donde el valor de la amistad se siente en cada práctica y cada partido, trascendiendo los resultados. Esta es la verdadera fuerza de Los Miuras.»
El apoyo incondicional de las familias fue un pilar fundamental para sostener este proceso. Su compromiso, acompañamiento y la generación de un entorno positivo son esenciales para la disciplina y el crecimiento personal de los juveniles. Ellas son una parte vital que afianza la cultura de esfuerzo y pertenencia dentro del club.
Detrás de cada logro, existe la dedicación incansable de los cuerpos técnicos. Estos entrenadores y formadores trabajaron meticulosamente en la adaptación de los juveniles al juego de contacto, enfocándose en la enseñanza de destrezas, tácticas y, sobre todo, en la transmisión de valores. Su labor fue clave para minimizar la deserción y maximizar el potencial de cada jugador.
Con una estructura sólida, una Primera Campeona y una fábrica de talentos, Los Miuras se consolidan como una institución modelo, lista para enfrentar los desafíos del 2026 con la misma garra y ambición que los llevó a la gloria.






