Daniel Sosa fue viendo lo que pasaba con el agua de la laguna de Gómez paso a paso, casi día a día, dado que por su trabajo de canillita es un asistente permanente al Parque Natural.
Un día de enero decidió que debía tomar un registro gráfico de lo que quedará plasmado como una sequía histórica, así que sacó su teléfono y filmó un video. Después, lo pasó a un grupo de whatsapp de amigos, porque no tiene redes sociales, y unas horas después, no podía creer la difusión que había alcanzado.
Con esta simple filmación, acompañada por una breve narración sobre el terreno vacío que hasta hace poco ocupaba la Laguna de Gómez, empezó a desencadenar la conciencia de vecinos y funcionarios frente a lo que es una triste realidad para Junín.
En diálogo con Grupo La Verdad, Daniel Sosa habló sobre su experiencia y pidió explicaciones a los funcionarios: ¿la sequía es solo producto de falta de lluvias o también intervino la mano del hombre?
VIDEO VIRALIZADO
“Fue algo increíble porque yo no me dedico a esto, sino que voy a trabajar los fines de semana a la Laguna y siempre veía gente de la construcción en el obrador del espigón. Un día me decidí a bajar para tomar unas imágenes y tener un registro que me quedara, con la fecha, y me lo guardé”, contó Daniel.
Pero cuando se estaba yendo, paró a tomar una gaseosa y en ese breve descanso, “envié el video a un grupo de whatsapp de unos amigos, y hasta ahí eso fue todo”.
“A la noche me enteré que un muchacho que se había criado con nosotros y que vive en Estados Unidos se había emocionado con las imágenes. Ahí empecé a darme cuenta cómo se había viralizado el video y todavía no salgo de mi asombro”, explicó.
Daniel Sosa aseguró que “lo que me llamó la atención es que mucha gente, incluso de Junín mismo, que escuchaba hablar de la bajante y la seca de la laguna, al ver las imágenes tomaron real dimensión. Y personas de afuera me llamaban diciéndome que no podían creer cómo estaba todo”.
“El interrogante que tenemos todos es saber dónde estamos parados, con la necesidad de plantearle a la gente que se encarga de estos temas, lejos de politizar todo, que nos dé una respuesta, para saber qué pasó, que alguien nos explique”, agregó.
Sosa dijo que “al menos para lo que son mis interrogantes, apunto no sólo a este factor natural sino que me pregunto si en algún punto no intervino también la mano del hombre a través de la apertura y cierre de compuertas”.
“Lo que quiero es que podamos estar informados, si podemos tener esperanzas, qué nos espera, si llegará el agua, si depende solo de la lluvia… necesitamos más explicaciones, que los funcionarios estén más en contacto con nuestra realidad”, subrayó.

TURISMO EN BAJA
Daniel no sólo trabaja de canillita y reparte diarios y revistas por la laguna de Gómez desde hace décadas. Además, tiene un lazo sentimental muy especial con el Parque Natural que lo llevó a hacerse una casilla en el lugar, que pone en alquiler. Por esta trayectoria, es una voz autorizada para hablar de políticas de turismo.
“Cuando hablamos de la laguna, hago especial hincapié en la gente que vive del turismo, los pesqueros que se han cerrado, desde el que vende carnadas hasta el que alquila una casilla”, remarcó, y dijo: “En la laguna venimos perdiendo espacio desde hace bastante, porque hoy no tenemos un camping público, lo cual hizo que mucha gente dejara de venir por los altos costos. Hace siete años que no tenemos espigón y la bajante empezó en octubre de 2022, cuando era uno de los mayores atractivos. Como una burla cruel del destino ahora vamos a contar con un espigón muy lindo pero no habrá agua”.
“En turismo vemos cómo nos han ganado otros lugares cercanos, donde ahora van los antiguos visitantes de la laguna, provenientes del Gran Buenos Aires, Rosario, Arroyo Seco y demás. Tampoco tenemos a la gente de la zona que venía con su lanchita a pescar, así que el panorama es muy complicado”, detalló.
Daniel Sosa agregó finalmente: “En mi caso, tengo una casita en la Laguna que hice con todo el esfuerzo, habilitada para alquilar, y en todo este tiempo no tuvimos una mínima rebaja en los impuestos. Se requiere un poco de voluntad, entiendo que la situación no es propicia para pedir nada, pero al menos queremos que nos tengan un poco en cuenta porque el turismo es una pata fundamental para Junín y nos está faltando”.







