El juninense Damián Tintorelli se encuentra en la etapa final de su carrera como jugador profesional. Sin embargo y a sus 41 años, se mantiene en la elite del básquet sudamericano. Con un amplio recorrido por equipos de la Liga Nacional, hoy en día se encuentra en el básquet uruguayo, defendiendo la camiseta de Sayago.
“Tinto” se inició en Los Indios de Junín y luego fue construyendo su carrera a base de esfuerzo y sacrificio, sobre todo en una posición en donde no abundan muchos jugadores nacionales. Con una estatura imponente y buenos fundamentos sobre todo en la zona pintada, supo convertirse en figura en los distintos equipos que le tocó jugar.
Anoche y desde tierras uruguayas, el juninense dialogó con el programa D1470 que emite por LT20 Radio Junín.
“Nunca termino de parar cuando finalizo alguna Liga. Quizás me tomo alguna semana o diez días, pero luego arranco a entrenar. Por mi edad, no me permito frenar tanto porque puede ser contraproducente. Mantenerme y seguir en un nivel competitivo, me hace bien. Por ejemplo la Liga Nacional es larga, es desgastante. Por el momento decidí seguir en competencia en Uruguay”, comenzó diciendo.
Sobre los cuidados que tuvo que realizar para mantenerse en el alto nivel, contó que “hace varios años cambié el tema de la alimentación, lo cambié un 100%. Eso me permitió estar bien físicamente y seguir a un alto nivel a los 41 años de edad. Eso fue lo más notorio, en cambiar el hábito de comer, incluso con nutricionistas. Ahora hay muchas cosas avanzadas, estudios y seguir en alto nivel. Hoy no es fácil lugar contra un chico de 20 años que te corre toda la cancha, requiere algunos cambio”.

En la misma línea dijo que “nosotros vivimos de eso, tengo una familia y esto lo hago con gusto. El día que me cueste ir a entrenar, será el momento de parar. Sigo porque me siento bien físicamente. Lo que es el alto rendimiento, necesitar mantenerte así. Lógicamente no voy a tener la explosión de cuando tuve 20 años, pero ahora vale otra cosa, como la experiencia”.
En relación a las diferencias entre el básquet charrúa y el argentino, declaró que “lo que noto la diferencia es el tema de los viajes. En básquet, es muy similar, lo que sí en Uruguay están con otro poder económico y llegan extranjeros muy buenos. Donald Erick Sims, por ejemplo, que brilló en Argentina en su momento, ahora está en Uruguay. Creo que esa es la diferencia, los extranjeros son de excelente nivel. Hay muchos jugadores de Argentina que se van a jugar a otras ligas vecinas, lógicamente por la parte económica”.
En el final, habló del Junín que lo vio nacer y recordó que “pienso volver a Junín, es verdad que se me cruza por la cabeza. Uno pone en la balanza muchas cosas, más allá que amo al básquet. Si tengo que dejar muchas cosas irme, es un esfuerzo muy grande. Me fui de mi casa a los 15 años, hoy tengo 40 y no disfruté a mis viejos como lo hace una persona normal. Cuando uno se pone a pensar, uno se pierde muchas cosas. Junín es un lugar que me canta, soy fanático de la pesca del pejerrey”.






