El “mundo” Sarmiento está dividido en dos, en todo sentido. Desde el plano futbolístico, el entrenador Israel Damonte enfoca a su equipo en lo que será un partido clave, el próximo domingo, ante Atlético Tucumán, en el estadio “Eva Perón”, a partir de las 20.30.
En tanto, desde el lado social-directivo, aceleran de cara a las elecciones que se disputará ese mismo día en el SUM de la institución, ubicado en Arias y Necochea, desde las 10 hasta las 17. Ambos candidatos cabezas de listas, como el oficialista Fernando Chiofalo y la oposición, liderada por Diego Fernández, ultiman detalles y buscan captar el voto del socio para ganar en las urnas.
Chiofalo, bajo el lema “El Siglo Verde” buscará continuar en el máximo cargo y se apoya en el presente deportivo y las distintas obras que se realizaron en la institución local. En tanto, Diego Fernández con el nombre “De Corazón Verde”, buscó atraer a los socios porque cree que “después de 18 años tiene que existir una alternativa”.
En cuestión, Chiofalo manifestó días pasados que “valoro el crecimiento continuo al frente de la institución, los nuevos desafíos que hay por delante y la continuidad de obras. Mantener y sostener todo lo generado es el desafío. No ofrecemos cosas nuevas, sino seguir creciendo en infraestructura y olvidarnos de palabras antiguas como juicio, inhibiciones, y tantas otras”.
Asimismo dijo que “ste es un presente soñado por mucho tiempo en la historia de Sarmiento. La nueva generación de chicos vieron a Sarmiento solamente en Primera, disfrutando las mieles del éxito deportivo”, dijo.
“El club creció exponencialmente en los últimos años y nosotros crecimos a la par del club. Hubo una transformación tremenda a partir de nuestra gestión. No quiero decir que no hay gente capacitada para manejarlo o para seguir creciendo, pero es difícil y son estructuras millonarias. Que se entienda bien, no es una empresa un club pero en algún punto hay que manejarlo como una empresa, con cifras millonarias, con presupuestos que si te equivocás, podés volver a tiempos pasados. Es algo que soñamos y lo gestamos, hubo mucho esfuerzo por parte de toda la comisión directiva. Me gustaría, que en un futuro, que siga alguien con el mismo pensamiento”.
Por su parte, el candidato opositor, Diego Fernández, afirmó también días pasados que “Sarmiento siempre fue muy grande. Es una estructura deportiva muy grande que eso obviamente conlleva a un presupuesto enorme que, como en toda institución, nosotros estamos absolutamente conscientes y preparados para gestionarlo. Lo que requiere es obtener recursos y sobre todas las cosas disponibilidad de tiempo. Se requiere gestionar”.
En el final contó que “creemos que hay cosas que son perfectivas. Puntualmente creo que Sarmiento, después de esta gestión tan larga, se volvió demasiado personalista, depende mucho de una persona que es su presidente y eso entendemos que individualmente para la institución es peligroso a largo plazo. Ahora tiene que crecer en lo institucional: es Fernando (Chiofalo) y un grupo muy chico peleando contra todo el mundo. Sarmiento tiene que ser más que eso, necesariamente si quiere perdurar el tiempo como institución”.






