Una vez concluida esta capacitación en el auditorio de Desarrollo Económico, Constanza Rebichini, directora de Bromatología, manifestó que “para nosotros fue una jornada súper importante porque el personal de los jardines maternales trabaja regularmente con población vulnerable como son los niños, y por eso coordinamos para realizar una capacitación específica con cuestiones fundamentales que por ahí en otros cursos no se hace tanto hincapié, como los cuidados que hay que tener al cambiar pañales y el lavado de manos antes de preparar los alimentos para los niños”.
Seguidamente, Rebichini sostuvo que “pudimos coordinar de la mejor manera con distintas áreas municipales como Educación, Jardines Maternales y Desarrollo Humano, y estamos muy agradecidas con todas las trabajadoras y el personal que se hizo presente en esta jornada de sábado y por fuera de sus horarios laborales”. En continuidad, indicó que “se promovió un ida y vuelta muy interesante donde pudimos evacuar todas las dudas y consultas que nos hicieron, y fue muy productivo para todos”.
“Si bien esta capacitación la impartimos desde Bromatología, hubo un importante trabajo conjunto con el área del Servicio Alimentario Escolar (SAE) que es la que está todos los días gestionando para garantizar la inocuidad de los alimentos que se les brinda a los niños y niñas”, afirmó la directora y continuó: “El equipo de nutricionistas a cargo de Julieta Pino hace un seguimiento constante y también fue muy importante para el armado de esta presentación”.
A su vez, Constanza Rebichini subrayó que “estamos en contacto permanente con el Observatorio Nutricional para que los niños accedan a alimentos nutritivos y que cumplan con todos los requerimientos bromatológicos del caso, tanto a partir de la búsqueda de proveedores como en lo referido a la manipulación y conservación de los alimentos”.






