“Aumentó la hacienda y mucho los servicios, pero el consumo está caído”, aseguró el empresario local, que habló sobre los nuevos proyectos.
Mauricio Caggiano, empresario local, confirmó que los nuevos desafíos que enfrenta están orientados a la apertura de un nuevo frigorífico, que podría originar la toma de cien puestos de trabajo más. En este marco, aseguró que está caído el consumo aunque los servicios “están muy caros”.
En general, sobre la situación que se atraviesa, explicó que “hoy estamos igual que el año pasado. La hacienda aumentó bastante en precio pero no siguió subiendo por la falta de consumo. Hoy los valores están sostenidos y las carnicerías sacan ofertas tras ofertas, porque la demanda está caída ya que el dinero no alcanza y los servicios están muy caros”.
“Para las plantas el momento también es complicado, nosotros estamos en medio del proceso de cambio ya que nos mudamos de planta, donde estamos ya no la quieren habilitar más, así que estamos a punto de cruzarnos enfrente con la habilitación de todo lo que es vacuno y ya tenemos terminado el frigorífico de cerdos, pero va a tardar un poco más”, apuntó.
OTRO DESAFÍO
Por otra parte, Caggiano apuntó que “buscamos esta forma para no seguir peleando entre nosotros, si sigue este gobierno el futuro de la ganadería está en exportar un poco más. Los subproductos son de lo que vive el frigorífico, el recupero, como serían el cuero, las achuras, el cebo… estos precios también se mantienen en general, pero las paritarias y los servicios subieron, porque en el frigorífico hoy estamos pagando 18 millones de pesos de luz, por ejemplo, y en la planta que está cerrada pagamos 7”.
La situación es que “bajó el consumo, se caen los kilos y para hacer más, tenemos que hacer nuevos mercados y competir, hasta vendiendo por debajo del costo, por lo que nosotros apostamos a hacer algo distinto, otro camino en el futuro”.
PUESTOS DE TRABAJO
Un frigorífico ciclo dos, como el que se está por inaugurar, “sería uno donde no se realiza más la faena, que se realizaría enfrente porque la habilitación del Senasa está por darse. En el ciclo dos es donde se desarma la media res, se arman cajas, se envasa al vacío, se enfría y se congela, o sea lo que se prepara para exportación o pasar la barrera sanitaria al sur”.
“Si logramos terminar esto, necesitaríamos alrededor de 100 puestos de trabajo más”, confió, además de otras veinte personas más “para ocuparse de la parte de cerdos”, concluyó Caggiano.






