Por Redacción Grupo La Verdad
Días atrás, se realizaron 121 allanamientos en 76 localidades de la provincia de Buenos Aires, en un megaoperativo por ciberpedofilia, en el marco de la “Operación Bonaerense Protección de las Infancias VII”.
Fueron ejecutados por los fiscales referentes en Grooming, Ciberpedofilia y Abuso Sexual Infantil del Ministerio Público de la provincia de Buenos Aires.
En dicho operativo, fue clave el trabajo de la Ayudantía Fiscal de Junín, a cargo del Dr. Fernando Graffigna, quien habló al respecto con Grupo La Verdad y contó que cinco de esos allanamientos se dieron en Junín. Por otro lado, relató cómo son estos procedimientos y el rol de la fiscalía local.
“De los 121 allanamientos que hubo en 76 localidades provinciales, ocho fueron en el Departamento Judicial de Junín: cinco en cabecera, es decir en Junín, y tres en el resto de los partidos que pertenecen a esta fiscalía, puntualmente Ameghino, Lincoln y Chacabuco”, indicó.
El entrevistado expresó que “es un tema que nos preocupa cada vez más y lamentablemente cada vez hay más delitos de este tipo. Siempre que hablamos de material de abuso sexual infantil hablamos de niños vulnerados. Detrás de cada imagen o video, hay un niño abusado. La tecnología trajo muchas cosas buenos y otras que no lo son. Además, cada vez hay más plataformas y redes sociales y con eso va mutando la investigación”.
Graffigna aclaró que “no en todos los casos se trata de la misma magnitud del delito: no es lo mismo el que consume que el que distribuye ese material o el que tiene un negocio montado, aunque la ley pena a todos esos delitos. Nadie puede tener material de menos de edad exhibiendo genitales o prácticas sexuales, pero también está la producción y difusión de ese contenido”.
“En menos casos, hay material producido en Argentina y en Buenos Aires. Entre los allanamientos que se produjeron en la provincia hay por producción de material. Este es un delito que no respeta territorios, como cualquier ciberdelito. Se puede hacer desde el otro lado del mundo como si fuera un vecino. Incluso hay niños vulnerados dentro de su entorno familiar”, señaló.
Respecto a esto último, manifestó que “hay que ser cuidadosos y precavidos al abordarlo, porque cuando una fiscalía investiga y llega a un domicilio, se puede encontrar un niño que fue vulnerado o con una persona que supuestamente tiene o difunde material de abuso infantil, pero que en realidad está siendo víctima de otro agresor en red que lo capta a través de un engaño. Es complejo darse cuenta”.
Por otra parte, marcó que “las empresas están tomando cada vez más relevancia en esto y reportan cuando una persona difunde o descarga este material. Además, cada vez son más específicas con la información que brindan. Es un gran avance”.
“Por todo esto, investigamos junto a otros grupos de trabajo del Ministerio Público Fiscal para tratar de mitigarlo, a pesar de que siempre se llega tarde y el delito va más rápido. Es importante abordarlo desde la prevención para que pase cada vez menos”, dijo Graffigna.
“Cuando empezamos a trabajar específicamente con esta temática hace unos años, Junín fue el principal nodo de la provincia de Buenos Aires. Ser nodo significa investigar no solo para Junín sino para otros departamentos judiciales de la provincia. Incluso colaboramos con la formación de otros nodos. Hoy somos uno de los ocho centros que investigan la temática en la provincia”, agregó.
Y concluyó: “La Justicia hace todo lo que puede para resguardar a los menores afectados. Es una etapa del proceso donde hay que sostener a las víctimas. Hay una cuestión de estructura e infraestructura que parece que es poca, como nos pasa a nosotros con las herramientas de investigación. Pero igualmente la Justicia y todos los actores sociales que están trabajando en esto, se lo toman cada vez más en serio y hay que destacarlo”.







