Por Redacción Grupo La Verdad
El Departamento Judicial de Junín no escapa a la conflictividad social que se vive a nivel nacional. En el ámbito del derecho, esto implica diversas interpretaciones legales que complejizan las resoluciones del tercer poder.
En diálogo con Grupo La Verdad, el abogado Julio Arriarán analizó el funcionamiento general de la justicia local: “Vemos que el poder judicial bonaerense es un eco más de lo que se vive hoy en el país, donde la conflictividad social se traslada a la conflictividad judicial y, al hacerse eco, se encuentran la más variadas controversias que se dan en todos los ámbitos de aplicación de las leyes, ya sea conflictos con las compañías de seguro, medicina prepaga, responsabilidad de los sanatorios y clínicas, entes reguladores de servicios públicos, municipio, etc”.
Agregó: “Hoy, hay una necesidad de que el poder judicial resuelva esos conflictos hace que se exija mayor prudencia, capacitación y vocación en el servicio de justicia, que hoy se está necesitando”.
Luego, fue consultado por la aptitud de los jueces de Junín, y respondió: “Tenemos una composición de las instancias de entrada con camaristas que son reconocidos a nivel nacional, con una impronta profesional destacada, profesores universitarios. Abordan de manera satisfactoria las más variadas controversias civiles y comerciales. Pero en la situación actual, no están todos los jueces necesarios para cumplir las vacantes, por lo que muchos deben extender su jornada laboral a cargo de uno o dos juzgados, lo que hace que se resienta la calidad de las decisiones a tomar, porque las proyecciones de esas sentencias no son realizadas por esos jueces, sino por funcionarios que adelantan los proyectos”.
También señaló que, en materia de derecho laboral, hay una carencia en el número de jueces, por lo que el Colegio de Abogados local realiza periódicamente reclamos, ya que las sentencias pueden tardar hasta cuatro o cinco años.
Destacó el rol de la UNNOBA en la gran cantidad de graduados de allí que ahora forman parte del poder judicial: “Todos los juzgados hoy en día tienen una cobertura del personal de casi el 80% de profesionales del derecho. La gran cantidad de profesionales que dio la UNNOBA hace que la mayoría del personal que ingrese hoy al poder judicial ya tenga terminada su carrera de abogado. Desde lo técnico, se podría resolver con mayor eficacia e idoneidad las necesidades de la ciudadanía. Pero en la práctica, luego de la pandemia, la distancia que se ha tomado entre el poder judicial y los ciudadanos no pudo ser cubierta por los abogados, porque esa virtualidad hace que muchos jueces ni vean a las partes, ni siquiera a los abogados”.
Por último, finalizó: “Lo que le pasa al poder judicial le está pasando al país. Hay una crisis de representatividad que hace que muchos de los magistrados, para llegar a ese cargo, tengan que tener relaciones con la política, y donde ésta ‘mete la cola’, no se logran los mejores resultados.
En este caso, abastecer todas las demandas que la sociedad tiene en cuanto a lo institucional implica mayor cantidad de presupuesto, de personal, de jueces y de salas, y es algo que no veo muy cercano teniendo en cuenta la realidad que vivimos en cuanto a satisfacción de necesidades sociales”.






