El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, se reunió con representantes de las pymes bonaerenses elaboradoras de biodiésel, quienes vienen reclamando un cupo en la nueva ley que impulsa Patricia Bullrich y están alertan por el posible cierre de plantas en todo el país.
Durante el encuentro con la Cámara de Empresas PYMEs Regionales Elaboradoras de Biocombustibles (Cepreb), se abordó la situación del sector en el marco del proyecto que impulsa la senadora nacional para derogar la Ley 27.640 de Biocombustibles.
De aprobarse, se pondría en marcha un cronograma de reducción de la participación de las pymes en el mercado, lo que concentraría la actividad en seis grandes aceiteras del puerto de Rosario. Frente a ello, Kicillof manifestó su rechazo a este proyecto y asumió el compromiso de defender el entramado productivo bonaerense y los puestos de trabajo en las economías regionales.
La iniciativa de Bullrich propone elevar el corte obligatorio de biodiésel en el gasoil del actual 7,5% al 10% y avanzar hacia un mercado más competitivo. El planteo de la Cepreb es que, como está diseñado, el cambio podría provocar una mayor concentración de la producción y poner en riesgo la continuidad de 25 plantas del interior.






