Las cortinas son elementos decorativos que han acompañado el diseño e historia de muchas casas en el mundo. Éstas se remontan al antiguo Egipto y se mantienen hasta nuestros días formando parte esencial de la privacidad, de la decoración y del confort de las casas.
Es claro que todo depende de cómo es el hogar y su estilo, además del tipo de ventanas que iluminan los espacios. Sin embargo, la realidad es que las cortinas son excelentes opciones decorativas para potencializar la casa, además de que aportan calidez y elegancia. Su función principal es impedir total, o de manera parcial, la entrada de la luz, pero más allá de eso resultan imprescindibles para acompañar a la decoración interior.
Claro, si se eligen de manera correcta.
¿Qué color de cortinas deberías elegir?
Para lograr un efecto positivo con las cortinas debes enfocarte en su tono o color. Elegir unas que combinen con tu paleta de colores decorativa es fundamental para que sea un acierto y no un error. Las cortinas en colores estridentes o con patrones muy marcados funcionan, siempre y cuando, todo el estilo de tu hogar sea así, atrevido. Toma en cuenta que con los tonos vivos tendrás unas cortinas repletas de personalidad, pero serán más difíciles de combinar.
Por otro lado, las cortinas en tonos neutros como beige, gris claro o blancos son una opción muy buena para paletas de colores más tradicionales, de esta forma no roban la atención de los demás elementos que funcionan como punto focal.
¿Blackout o transparente?
Este es un punto muy importante a considerar. Las cortinas traslúcidas son ideales para espacios con privacidad media, es decir, donde no es obligatorio bloquear la vista y la luz natural. Generalmente en las estancias como las salas, áreas de estudio o de TV, terrazas, entre otras, son ideales para este tipo de cortinas, ya que acompañan a la decoración y cumplen la función de cubrir.
Por otro lado, elegir cortinas tipo blackout es la mejor opción para tu habitación y espacios donde requieras privacidad absoluta. Eso sí, siempre es recomendable contar con doble cortina y adaptarse al momento del día, una semitransparente que de privacidad media y por otros momentos una tipo blackout para la noche.
¿Cómo se colocan las cortinas?
Existen varias formas de colocar correctamente las cortinas dentro de tu hogar. La más usada y tradicional, es a través de ganchos que corren sobre un riel, dejando espacio para poner una o dos capas de telas si es necesario. También está la barra, donde la cortina viaja con unos orificios a través de una hecha, generalmente, de metal para un estilo más rústico.
Otro aspecto importante es considerar que la barra o el riel sobre el que van las cortinas deben medir al menos 15 o 20 centímetros extra de cada lado de la ventana, ya que al recogerlas, las ventanas quedan completamente al descubierto y se recibe el máximo de luz. También es importante cuidar su altura, pues llevar hasta el piso las cortinas —aún cuando la ventana no es de piso a techo— ayuda a crear un efecto más prolijo y de mayor dimensión espacial
Las cortinas se venden en diferentes formatos y opciones para adecuarse a cada ventana. Por ejemplo, los páneles japoneses son cortinas inspiradas en la cultura nipona, que de igual forma funcionan para espacios como áreas de juegos o TV, así como para estilos minimalistas.
Las cortinas también se acompañan de cenefas tapizadas que ocultan los rieles o sistemas de funcionamiento, así como volantes que enmarcan la ventana y la tela de las cortinas. Estas opciones son más clásicas pero aportan mucha dimensión y énfasis al espacio de tu ventana. Con estos consejos tendrás claro cuáles son los detalles y elementos que tienes que tomar en cuenta para elegir correctamente tus cortinas.






