Abel Mata ingresó al INTA en 1959. Técnico agropecuario, inició su trayectoria como docente y extensionista en escuelas rurales hasta ganar su concurso en la institución.
Esa formación en la comunidad y con los jóvenes, donde incorporaba el deporte como parte del trabajo, la llevó al INTA, convirtiéndose en un animador de procesos comunitarios en pueblos y parajes del área de influencia de la Agencia.
Luego de capacitarse en extensión y comunicación, comenzó a implementar estrategias de gestión de prensa, carteleras y avisos y, con el nacimiento de LT 20, impulsó un micro radiofónico que, durante más de 40 años, vinculó a la región.
El compromiso de Abel con la comunidad excedía la ruralidad. Fue deportista en su juventud y, desde el Club Sarmiento, se destacó como jugador, entrenador y dirigente de básquet.
Su compromiso con la comunidad fue castigado con la cesantía durante la dictadura cívico-militar de 1976; sin embargo, continuó vinculado al ámbito rural y, con la vuelta a la democracia, fue reincorporado hasta su jubilación, a comienzos de los ’90. Una jubilación que fue apenas un trámite formal, ya que siguió vinculado con INTA Junín y con la comunicación rural, acercando proyectos, articulando necesidades y fortaleciendo el rol del Estado.
En su vida promovió olimpiadas rurales, ferias, proyectos productivos, formación de jóvenes e investigaciones, siempre con una energía inagotable para mejorar la calidad de vida en la ruralidad.
Entre sus últimas acciones se destacan el curso de formación en maquinaria agrícola junto a la Escuela Técnica Nº 1 y el micro radiofónico Encuentro 7AM, que dejó como legado a las nuevas generaciones.
Abel nos enseñó que hacer extensión rural es expandir el conocimiento para el desarrollo y que la comunicación es esencial para visibilizar y articular el territorio.
Su legado sigue vigente. Su compromiso, creatividad y empuje nos inspiran a continuar cada día con la misión del INTA.






