Las jugadoras del Club Junín, Martina Baumann y Micaela Alzuri, integraron la Selección de Provincia de Buenos Aires de vóley en la Categoría Sub 16, que disputó el Torneo Nacional en Santa Fe. En la competencia, se enfrentaron con las selecciones de Corrientes, Mendoza, Misiones y Córdoba donde tuvieron una destacada actuación y quedaron en el sexto lugar.
La Deportiva dialogó con las jugadoras sobre la experiencia vivida, la citación y el nivel del certamen que disputaron.
“Para las primeras observaciones nos dijeron los entrenadores de nuestro club de ir, que venían chicas de la zona y los dos entrenadores que son de estudiantes de Olavarría. Hicimos un entrenamiento a la mañana y otro a la tarde. Yo sabía que había quedado, pero no había salido nada oficial y después a los pocos días nos enteramos que Marti (Baumann) también había quedado y ahí sabíamos de qué se trataba el Torneo”, expresó Micaela sobre cómo fue la convocatoria a la Selección Bonaerense de vóley.
A su vez, Martina, dijo: “Estábamos muy felices y un poco nerviosas porque claramente no conocíamos mucho al equipo, muy ansiosas por la experiencia que íbamos a vivir juntas”.
Por otro lado, y sobre el certamen, Mica, expresó: “Nos encontramos con que nuestra provincia, Buenos Aires, era una de las que estaba mejor armada. En otras provincias no hay tanto nivel de vóley, en Buenos aires gracias a Dios hay muy buen nivel. Santa Fe, La Metro, Córdoba son provincias muy competitivas y hay muy buen nivel de vóley. Estábamos bastante a la altura”.

Además, la jugadora, agregó: “Se mentí bastante bien, preparada para participar en un torneo como éste y a nivel grupo sentía que estábamos bien armadas con un muy buen equipo y que nos podría haber ido un poco mejor. Pero estamos contentas con el resultado igual porque no es fácil quedar en el podio”. En tanto Marti, sostuvo que se sintió muy bien en lo personal. “Preparada, porque por algo estábamos ahí. En lo grupal, muy bien, teníamos muy buen equipo pero por ahí nos faltó esforzarnos un poco más para quedar más arriba”.
Ambas, resaltaron la importancia de la citación y del desempeño: “Más que nada al ser todas chicas de distintos clubes y diferentes lugares no es fácil jugar juntas. No es lo mismo que jugar con tus compañeras, sobre la marcha te tenés que seguir acomodando y partido a partido nos íbamos entendiendo más”.
Mica comenzó en el vóley a los 12 años, antes de la pandemia. “Juego desde que estoy en recreativo, a medida que pasaron los años los profes me pasaron a competencia y estoy compitiendo después de la pandemia. Una vez fui a probar y me gustó y seguí, y además venía con mis amigas y nos enganchamos la mayoría y seguimos hasta el día de hoy”.
Martina, por su parte, se acercó al Club Junín por su hermana, “los profesores me decían que arranque, eso fue a los nueve años. Arranque en mini vóley, pero poquito tiempo porque empecé a competir, me iba bien asique desde chiquita estoy compitiendo”.

La escuela y el deporte
“Generalmente nos llevamos para completar lo que iban haciendo en la semana, y no atrasarnos tanto. En los torneos de dos o tres días también nos llevamos para copiar. No es fácil estar al mismo tiempo en la escuela y en el deporte, a veces toca faltar a los entrenamientos por estudiar o tareas de la escuela, claramente intentamos faltar lo menos posible y llevar la escuela a tono y poder hacer las dos cosas al mismo tiempo”, sostuvo Alzuri.
“Tampoco restarle importancia. El vóley nos demanda muchísimo tiempo y cansancio físico y psicológico, no es fácil entrenar tres o cuatro horas diarias, llegar tarde a casa y al otro día tener que levantarnos temprano, pero es un sacrificio que tenemos que hacer como jugadoras si realmente queremos seguir haciendo las dos cosas. Sin ponernos mucha presión y buscándole el tiempo y momento podemos llegar bien”, destacó Boumann.
Marti como cualquier persona que le gusta un deporte y lo hace desde chico aspira a llegar lo más lejos posible y poder vivir de eso, “aunque no es fácil y más en el vóley que no se le da tanto valor y muy pocas personas pueden vivir del vóley realmente. Primero seguir jugando lo que más se pueda, y poder llegar a formar parte de algún club bastante grande y llegar a la selección sería lo mayor. No es algo fácil”.
Además, las jugadoras, contaron: “En el equipo de la provincia que jugamos hay tres chicas que están jugando en la Selección U17, entonces te da como un choque de realidad de que si te pones las pilas lo podes lograr”.
Por otro lado, las jóvenes, resaltaron: “Por suerte de a poco, al menos en Junín, el vóley se está haciendo más conocido y más valorado. El Club Junín participó en un montón de Provinciales y Nacionales y por estas cosas que se van difundiendo y hacen que el deporte se conozca más en general. Por las redes y porque la gente se entera, se muestra mucho más y también entusiasma a otra gente que quiere empezar y probar el deporte”.
“Para mí el vóley es todo: duermo pensando en vóley, me levanto pensando en vóley; que tengo que entrenar a la tarde y todos los findes jugamos. Es literalmente todo porque hago todo el tiempo relacionado con vóley” comentó Mica.
Mientras que para Marti, el vóley es algo muy importante para ella. “Todas las semanas entrenamos tres horas por día por lo que vivimos adentro del Club preparándonos para cada ser mejores entonces le dedicamos muchísimo tiempo en esto que es lo que amamos realmente”.
Para finalizar, las jugadoras del Club Junín, expresaron: “Nosotras tuvimos la oportunidad y fuimos afortunadas de formar parte de la selección; pero también a todas las chicas que no pudieron ir que no aflojen que sigan intentando. Así como nosotras fuimos, ellas pueden. Que no bajen los brazos porque todo en algún momento llega y van a tener una oportunidad como ésta o parecida de seguir mejorando. Y si realmente les gusta que lo sigan haciendo porque es un deporte hermoso”.







