Paula Julio, coordinadora del Servicio Local, señaló a Grupo La Verdad que de enero a diciembre de 2023 la dependencia a su cargo recibió 1.600 denuncias, intervenciones, demandas espontáneas de las familias e informes por parte de escuelas.
“La cuestión social se ha complejizado muchísimo, el aumento de casos ha sido muy brusco en los últimos años. De 2021 a 2023 el número se duplicó. Hemos recibido de enero a diciembre de 2023 1.600 denuncias, intervenciones, demandas espontáneas de las familias e informes por parte de escuelas. Casos de maltrato físico y verbal, denuncias por negligencia sobre adultos responsables de niños y adolescentes, y casos de abusos son los principales motivos de intervención”, dijo la funcionaria municipal.
“No podemos deslindar esto de la cuestión económica de los últimos años, la situación que se vive en el país impacta en niños y en las familias también. Hay mucha falta de acceso a servicios, notamos carencias, ausencia a las instituciones y caída de valores. Esto está aparejado a lo que vemos a diario”, agregó además.
“El abuso sexual es un caso de violencia, tal vez el más grave, y existe en todas las clase sociales. La intervención del Servicio Local en estos casos es de una manera, no obstaculizando la intervención judicial. Nosotros somos un organismo administrativo. Es una tarea difícil, pero la profesión nos prepara para esto. Como psicóloga, más allá de mi función como coordinadora, pienso en intervenciones y en la creación de criterios con otro. Trabajamos con instituciones con los que tenemos objetivos comunes”, sostuvo en la continuidad de la entrevista con Grupo La Verdad.

Trabajo cotidiano
El Servicio Local de Niñez, de Promoción y Protección de los Derechos del Niño, Niña y Adolescente es un organismo dentro de un sistema, no es solo el equipo de este servicio quien tiene la tarea de garantizar derechos o restituir derechos vulnerados, sino que es en conjunto de otras entidades.
“La normativa que regula el trabajo con niños no es la misma que la que regula el trabajo con adultos, nosotros tenemos que ser muy cautos en las intervenciones de abuso o de maltrato grave. Nuestra función es proteger”, remarcó seguidamente la profesional.
“Trabajamos en sede con un horario administrativo, pero durante todo el día hay guardias institucionales en las que estamos presentes. Hay cuestiones que resolver para poder proteger a los niños y a los jóvenes de nuestra ciudad. Es un trabajo muy duro, como profesionales tenemos que restituir derechos a partir de distintas estrategias con otras instituciones de la localidad”, planteó Julio.
“Buscamos que el trabajo sea articulado, y armónico, para no generar sobre intervenciones. Todas las instituciones trabajan con mucha responsabilidad, actualizando acuerdos y protocolos para no re victimizar”, subrayó en ese sentido.
La ley de Promoción y Protección regula el trabajo realzado entre estos especialistas y otros efectores. El Servicio Local se conforma por 13 profesionales, dos administrativas y tres pasantes, y alcanza a la ciudad y a las localidades del partido.

Contexto Violento
La profesional Milagros Petraglia, por su parte, consignó desde la Dirección de Violencia Familiar y Violencia de Género del Gobierno de Junín ante la consulta de este medio que “las situaciones de violencia por cuestiones de género lamentablemente siguen creciendo, también es real que hay más lugares en los que se puede visibilizar la demanda. Pero la realidad es que esto va creciendo, las situaciones sociales se relacionan directamente con esto. Estamos viviendo en contexto de violencia continuamente”.
Además, Petraglia expresó que “las cuestiones de género no escapan a las situaciones de violencia, más allá de lo histórico. La problemática tiene un contexto, con desigualdades que se perciben. Nosotras trabajamos con situaciones de violencia, conjuntamente con Comisaría de la Mujer. En la Dirección contamos con dispositivos para las personas que atraviesan por esta problemática. Trabajamos de manera directa, responsabilizamos e historizamos en el caso de las masculinidades. La violencia no necesariamente tiene que ser física, el maltrato psicológico muchas veces es más difícil de revertir”.
Y señaló seguidamente: “Trabajamos de manera articulada, con tratamientos. Hay cosas que ponemos en revisión, que llamamos a reflexionar. Diagramamos estrategias para poder abordad cada caso. La violencia física y la psicológica muchas veces se relacionan, y los daños quedan de manifiesto. La violencia se da de manera cíclica”.






