Mientras la selección argentina concentra todas sus energías en el duro compromiso que tendrá ante Egipto por los octavos de final, este martes también comenzará a definirse cuál podría ser su próximo obstáculo en el camino mundialista. Siempre y cuando el equipo albiceleste haga primero su parte, del duelo entre Colombia y Suiza saldrá el rival para los cuartos de final.
El encuentro se disputará desde las 17 en el estadio BC Place de Vancouver y será televisado por Paramount+ y DSports. Será el último partido que se juegue en una sede canadiense antes de que el torneo continúe con su etapa decisiva.
En la previa, Colombia aparece como favorita. El conjunto dirigido por Néstor Lorenzo atraviesa uno de los mejores momentos de su historia reciente y llega con un invicto que alimentó la ilusión de todo un país.
En la fase de grupos mostró solidez y personalidad: derrotó a Uzbekistán por 3-1, venció 1-0 a República Democrática del Congo y luego igualó sin goles frente a Portugal, en un partido en el que dejó una muy buena imagen.
En los dieciseisavos de final confirmó que también sabe sufrir. Superó 1-0 a Ghana en un encuentro muy cerrado y volvió a demostrar que, además de talento, posee una estructura defensiva confiable. Con James Rodríguez como bandera futbolística, los cafeteros buscan regresar a unos cuartos de final por primera vez desde Brasil 2014.
Del otro lado estará una Suiza que también llega con argumentos para ilusionarse. El equipo conducido por Murat Yakin eliminó con autoridad a Argelia por 2-0 y apuesta a su disciplina táctica, el juego por las bandas y el poder ofensivo de Breel Embolo y Dan Ndoye para seguir haciendo historia. Los europeos intentarán meterse entre los ocho mejores del mundo por primera vez desde 1954.
Los antecedentes favorecen a Colombia. El último enfrentamiento entre ambos fue un amistoso disputado en Miami, en 2007, con triunfo cafetero por 3-1. En Copas del Mundo apenas se cruzaron una vez, en Estados Unidos 1994, cuando Colombia ganó 2-0 en un encuentro que terminó siendo apenas una despedida decorosa de aquel torneo.
Claro que antes de pensar en cualquiera de esos posibles rivales, Argentina tendrá una parada de máxima exigencia. Egipto ya demostró que puede complicar a cualquiera y el seleccionado albiceleste necesitará ofrecer una de sus mejores versiones para avanzar.
Si cumple con ese objetivo, tendrá que esperar unas horas para saber quién lo espera del otro lado del cuadro: una Colombia en estado de gracia o una Suiza que quiere volver a colarse entre las potencias del fútbol mundial.






