Los precios de los combustibles suben alrededor de 5% en la mayoría de los surtidores del país, como consecuencia de la escalada internacional del barril de petróleo por arriba de los 100 dólares por el conflicto y guerra en Medio Oriente.
Según indicaron fuentes de petroleras, el gasoil se incrementará en torno al 5%, mientras que las naftas súper y común de las principales estaciones de servicio aumentará por debajo de ese nivel, entre 3% y 4%, según la provincia, región y ciudad del país.
El valor de los combustibles se rigen por cuatro variables: el precio internacional del Brent, la cotización del dólar, el precio de los biocombustibles para mezcla y los impuestos internos (ICLy IDC), que siguen postergados con mínimas aplicaciones.
Para evitar un «cimbronazo» en los precios y más presión inflacionaria, YPF, que tiene más del 50% del mercado argentino de combustibles, prometió aplicar una estrategia de «micropricing».






