Los senadores bonaerenses del PRO salieron a pronunciarse sobre el conflicto político de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro como resultado de una intervención militar ordenada por el presidente de Estados Unidos Donald Trump y sostuvieron que el hecho abre “una oportunidad histórica para que el país inicie un camino de reconstrucción democrática e institucional”.
A través de un comunicado difundido a la prensa y replicado por sus integrantes, la bancada del PRO remarcó su posición histórica frente a la situación de Venezuela y aseguró que “la democracia y los derechos humanos no admiten dobles estándares”, en una clara diferenciación con otros espacios políticos.
“Quienes conformamos el bloque de senadores del PRO de la Provincia de Buenos Aires hemos sostenido, de manera clara y coherente, una posición firme frente a las violaciones sistemáticas de derechos y libertades cometidas por el régimen venezolano”, señalaron los legisladores en el texto.
En el comunicado de la bancada, que lidera Pablo Petrecca junto a Juan Manuel Rico Zini, Guillermo Montenegro, Alex Campbell y Jorge Schiavone, sostuvieron que “mientras todo el kirchnerismo justificaba, relativizaba o avalaba políticamente a esos regímenes, millones de venezolanos eran víctimas de persecución, censura, empobrecimiento y exilio forzado”.
Desde el bloque opositor subrayaron que la crisis de Venezuela no fue solo institucional, sino también humanitaria, con consecuencias directas sobre la población civil, forzada a abandonar su país o a vivir bajo condiciones de extrema vulnerabilidad.
En ese marco, los senadores del PRO interpretaron la captura de Maduro como un punto de inflexión en la historia reciente de Venezuela y afirmaron que “hoy se abre una oportunidad histórica para que el país inicie un camino de reconstrucción democrática”.
Según expresaron los legisladores que responden al expresidente Mauricio Macri, ese proceso debe estar basado “en el respeto a la voluntad popular, el Estado de Derecho y las libertades fundamentales”, pilares que fueron sistemáticamente vulnerados durante el régimen chavista.
En ese sentido, el texto también reafirma una definición política de fondo del bloque: “La defensa de la democracia y de los Derechos Humanos debe ser permanente, sin ambigüedades y sin conveniencias políticas, en la Argentina y en toda la región”.
Para los legisladores bonaerenses del PRO, el escenario venezolano vuelve a poner en discusión el rol de los dirigentes y de los espacios políticos frente a gobiernos autoritarios y violaciones a los derechos humanos en América Latina.
En esa línea, los parlamentarios remarcaron que la política exterior y las posiciones internacionales no pueden estar condicionadas por alineamientos ideológicos ni por conveniencias coyunturales, sino por principios democráticos básicos.
Por último, el bloque de senadores del PRO ratificó su compromiso con la defensa de la democracia en la región y con una política exterior basada en valores, al tiempo que expresó su expectativa de que Venezuela pueda iniciar una etapa de reconstrucción institucional y de reparación para su pueblo.
La postura del PRO sobre la crisis política de Venezuela
La captura del presidente de Venezuela Nicolás Maduro marcó un punto de inflexión en la crisis política e institucional que atraviesa Venezuela desde hace más de una década, signada por denuncias de fraude electoral, persecución a la oposición y violaciones sistemáticas a los derechos humanos.
El hecho generó una fuerte repercusión a nivel internacional, especialmente en los países de la región, donde distintos gobiernos y fuerzas políticas interpretaron el episodio como una señal de quiebre del régimen chavista y una posibilidad concreta de transición democrática.
En la Argentina, el pronunciamiento del bloque de senadores bonaerenses del PRO se inscribió en ese contexto regional, al sostener que la captura de Maduro abre una “oportunidad histórica” para iniciar un proceso de reconstrucción institucional basado en el respeto a la voluntad popular y al Estado de Derecho.
Desde la bancada opositora remarcaron que el escenario actual exige una postura clara y sin ambigüedades en defensa de la democracia y los derechos humanos, y advirtieron sobre la responsabilidad de la dirigencia política latinoamericana de acompañar un eventual proceso de normalización democrática en Venezuela.






