El Partido Obrero (PO), una de las cuatro agrupaciones políticas que conforman el Frente de Izquierda de los Trabajadores-Unidad (FIT-U), acusa a Myriam Bregman de buscar la ruptura del espacio para posicionarse de manera personal de cara a las elecciones de 2027.
Este miércoles por la mañana, venció el plazo para la presentación de listas para la elección de convencionales constituyentes en la ciudad de San Carlos de Bariloche, y la decisión del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS), que lidera Bregman, prendió la mecha sobre un polvorín de tensiones acumuladas a nivel nacional. El PTS cerró filas con el Movimiento de los Trabajadores Socialistas (MST) y dejó afuera al Partido Obrero y a la Izquierda Socialista.
Apenas conocida la noticia, el Partido Obrero publicó un encendido artículo en su principal herramienta comunicacional que es el diario Prensa Obrera. El texto está firmado por los dirigentes Pablo Giachello y Juan García, y en él que hacen un racconto de todos los desaires de Bregman en los últimos tiempos.
Lo de Bariloche, sostienen, es revelador e incluso “inexplicable”. Según el artículo, el espacio de Bregman le exigía al PO “repudiar” la lucha de los trabajadores de FATE, y en particular al Sutna, que es el gremio que lidera el reclamo tras el cierre de la fábrica de neumáticos.
Uno de los antecedentes más graves que señalan tuvo lugar el 1° de mayo, día clave para los movimientos obreros. Ese día, subrayan, Bregman eligió hacer un acto en el estadio de Ferro, mientras que el resto de los partidos y movimientos sociales fueron a la Plaza de Mayo. Entienden que la líder del PTS está intentando correrse de los extremos hacia el centro para tratar de robarle votos al peronismo. De hecho, creen que eso explica que la abogada defensora de los derechos humanos esté “coqueteando con el peronismo”, al no rechazar categóricamente los rumores que hablan de una alianza electoral en caso de una segunda vuelta frente a Milei.
El mencionado artículo de Giachello y García recuerda que una dirigente clave del PTS, Laura Liff, “planteó abiertamente, en el Foro de Debate del Frente de Izquierda, que ‘el FIT-U no alcanza, es una respuesta rutinaria y sin ambición’” y que, por lo tanto, si la idea es construir “un partido de la nueva clase trabajadora”, entonces no deben formar parte de los comités convocados por el PTS. En resumen, el espacio de Bregman se autopercibe como el único del frente con potencial de representar a los nuevos trabajadores votantes.
También lamentan que Bregman haya decidido convocar a una “marcha de la bronca” sin ningún tipo de debate dentro del FIT-U.
El artículo concluye así: “Como se ve, la ruptura en Bariloche no es un ‘rayo en cielo sereno’. Habrá que ver, de todas formas, hasta dónde quiere llevar el PTS esta orientación. De nuestra parte, adelantamos nuestro rechazo a la ruptura del FIT-U, ya que lo defendemos como un campo político necesario para seguir luchando por la independencia política de los trabajadores”.
¿Qué hay detrás de estas decisiones de Myriam Bregman en la interna de la izquierda? Según el dirigente del PO (quien participa de estos debates nacionales), la clave está en las encuestas.






