El miércoles pasado se cumplieron 10 años del fallecimiento de un distinto del fútbol local, se trata de Juan Pedro Fernández. El talentoso jugador, que brilló en Ambos Mundos en la década del 60 y en los seleccionados de la Liga Deportiva del Oeste, falleció un jueves 12 de junio de 2014, a los 74 años. Aquel día, ese mismo medio cubría la triste noticia de la siguiente manera:
“De casi la misma edad que Taqueta Barrionuevo, Juan Pedro tuvo características que se le parecían al gran maestro de Sarmiento: picardía, gambeta, despliegue, trato amoroso con la pelota, solidaridad y como si todo ese fuese poco, también gol. Heredero a la distancia de una forma de jugar al fútbol y de un respeto a ultranza por la belleza, siempre quedará en el recuerdo este estupendo futbolista y mejor ser humano. Porque Fernández solía esconder dentro de su humildad, buena dosis de generosidad, también en la vida pública.
Fue pieza fundamental durante muchos años de los tricolores, especialmente en el primer título que consiguió Ambos Mundos, durante la excepcional campaña de 1963, marcada a fuego con otros compañeros de gran jerarquía. Desde su fundación, allá por 1922, debieron pasar 41 años para que su gene pudiese dar la primera vuelta olímpica, para alegría de una barriada tradicional y seguidora como pocas. La proclamación ocurrió el 3 de noviembre, en su cancha, tras superar a Defensa Argentina por 3 a 0. El equipo formó de la siguiente manera: Yópolo, Pérez y Pesaresi, Di Sciasio, Chávez y Morales; Ochoaizpur, Fernández, Ochoaizpur, Ochoaizpur, y Franchi.






