Es en honor al nacimiento de Fray Luis Beltrán, quien cumplió un rol importante en la organización de la artillería del Ejército de Los Andes.
Se conmemora el Día del metalúrgico en honor al nacimiento de Fray Luís Beltrán el 7 de septiembre de 1784 en Mendoza.
Luis Beltrán fue un fraile argentino devenido en metalúrgico, con conocimientos de química, matemáticas y mecánica y que jugó un rol importantísimo como fabricante y organizador de la artillería del Ejército de Los Andes liderado por San Martín.
En el campamento del Plumerillo montó un taller en el que trabajaban por turnos unos setecientos artesanos y operarios a los que Beltrán formaba en el oficio. Allí, donde no había más que la solidaridad y la entrega a la causa revolucionaria del pueblo cuyano, se fabricaba de todo, desde monturas y zapatos hasta balas de cañón, fusiles, vehículos de transporte y granadas. No había campanas de iglesias ni ollas de cocina que no se fundieran.
Diseñó máquinas para disimular la desigualdad entre aquellos hombres y la imponencia de la cadena montañosa más alta del mundo después del Himalaya. Ideó equipos especiales para transportar cañones a lomo de mula, aparejos para subir las laderas más escarpadas y puentes colgantes transportables para hombres y mulas. Todo fabricado bajo su impulso.
El “Vulcano con sotana” como lo llamaban, fue el primero en advertir que la riqueza mineral del país podía brindar servicios valiosísimos en la lucha por la independencia.
Hoy es un día para rendir homenaje a Fray Luis Beltrán por ser el precursor de una de las actividades más importantes del país y también enaltecer el trabajo de quienes con esfuerzo y dedicación se dedican a esta profesión.
SAVIO, EL HEREDERO
La visión de Beltrán fue continuada por el general Manuel Nicolás Aristóbulo Savio, que nació en 1892 y murió en 1948.
Savio remarcaba: “O sacamos hierro de nuestros yacimientos o renunciamos a salir de nuestra situación exclusiva de país agrícola-ganadero, renunciando a alcanzar una mínima ponderación industrial con todas las consecuencias que eso implicaría para el futuro de la Nación”.
El mismo general fue autor de un Plan Siderúrgico Nacional convertido en Ley Nacional el 13 de junio de 1947, y que permitió que se creara SOMISA, que llegó a convertirse en la segunda acería argentina.
Savio, entre otras funciones, llegó a presidir el directorio de SOMISA. Murió en 1948 y su legado fue tomado por diferentes corrientes del pensamiento industrial del país.
“La del acero es una industria básica sin cuyo desarrollo no puede considerarse que un país haya alcanzado su independencia económica. Incluso se comprueba la verdad opuesta: cuando menor es el desenvolvimiento de esta industria, mayor es la dependencia que se tiene del extranjero, con las graves consecuencias que de estas circunstancias se derivan”, dijo Savio en 1946, en una de sus expresiones más recordadas.
Precisamente el 31 de julio de 1948 falleció de un paro cardíaco el general de división Manuel Nicolás Aristó-bulo Savio y por ello se instituyó el 31 de julio como el “Día de la Siderurgia”. Había nacido en Buenos Aires.
De Savio también se menciona que fue el heredero de Fray Luis Beltrán y el continuador de las tesis esgrimidas y materializadas -a través de YPF durante la presidencia de Yrigoyen- por el general Enrique Moscón, para transformar una economía nacional agro-pastoril exportadora en otra que tuviera a las industrias de base como motor del crecimiento. Fue el primero del plantel de ingenieros militares que realizaron una “movilización nacional” de carácter militar y técnica al mismo tiempo, correlacio-nando las posibilidades de la industria con la defensa. Afirmaba que “la industria del acero es la primera de las industrias y constituye el puntal de nuestra industrialización. Sin ella seremos vasallos”.






