El seleccionado argentino volvió ayer a practicar luego de la dura derrota en el debut contra Arabia Saudita (2-1) y Lionel Scaloni ya analiza realizar cambios para enfrentar el sábado a México por la segunda fecha del grupo C del Mundial de Qatar.
El plantel dio vuelta la página tras el golpe que significó el tropiezo con Arabia Saudita en el estadio Lusail y por la mañana cumplió con el primero de los tres entrenamientos que tendrá antes del partido ante la «Tri» del Gerardo Martino.
El capitán, Lionel Messi, encabezó el grupo de los titulares que no salieron a trabajar a la cancha de la Universidad de Qatar . Durante la noche del martes lideró una reunión para fortalecer la unión del grupo luego de una inesperada adversidad. La idea que bajó el «10» fue similar a la que expresó en sus declaraciones en el estadio Lusail: mostrar unidad y fortaleza.
Por su parte, el cuerpo técnico de Lionel Scaloni también tuvo sus reuniones y ya empezaron a analizar los posibles cambios a introducir para ganarle a México.
En los quince minutos abiertos a la prensa, Scaloni estuvo solo a un costado con una pelota en los pies y recorrió varios metros de un lado a otro con gesto adusto y pensativo. Sus ayudantes Pablo Aimar, Walter Samuel y Roberto Ayala estuvieron junto al preparador físico Luis Martín, quien condujo los primeros movimientos.
Por primera vez desde que llegó a Qatar, el seleccionado se entrenó a la mañana (5 de Argentina) bajo un fuerte sol y una temperatura cercana a los 30 grados.
A una de las impecables canchas de la Universidad de Qatar solo salieron los jugadores que jugaron menos minutos ya que Messi y los titulares estuvieron en el gimnasio donde realizaron los habituales ejercicios regenerativos.
De los que sumaron minutos contra Arabia Saudita solo salieron Enzo Fernández, Julián Álvarez, Marcos Acuña y Lisandro Martínez.
Luego de la entrada en calor y tras la salida de los periodistas del área, los futbolistas terminaron la jornada con trabajos con pelota.
A partir del jueves, en la práctica a puertas cerradas que será desde las 12, comenzará a probar alguna de las ideas que tiene para el duro encuentro con México.
El primer cambio que se perfila es el ingreso de Lisandro Martínez por Cristian Romero en la defensa. El «Cuti» fue titular luego de casi un mes inactivo en Tottenham y además terminó el partido con un golpe en el tobillo izquierdo.
En la última línea también volvieron a surgir las dudas en los laterales donde existe una competencia muy pareja en las dos bandas. Es decir que tanto Nahuel Molina -a quien vieron muy nervioso en su debut mundialista- como Nicolás Tagliafico no tienen el puesto asegurado para el sábado y podrían ser reemplazados por Gonzalo Montiel y Acuña, respectivamente.
El mediocampo fue uno de los sectores más flojos del equipo durante la fatídica derrota en el debut contra los árabes y allí también se esperan variantes. Leandro Paredes y Rodrigo De Paul tuvieron flojos partidos pero son bastiones del ciclo Scaloni y sería una sorpresa que salgan del equipo.
Lo más probable es que se vuelva a probar con otro componente para el puesto que dejó libre la baja por lesión de Giovani Lo Celso. Alejandro «Papu» Gómez, quien también llegó con lo justo físicamente al primer partido, volverá a competir con Alexis Mac Allister, Enzo Fernández y también con Julián Álvarez.
El delantero de Manchester City no estuvo cómodo en los minutos que disputó en esa posición pero Scaloni sabe que en otro contexto puede ser importante para el ataque.
Mac Allister dejó una buena impresión en el partido contra Emiratos Árabes Unidos y se entendió bien por izquierda con Acuña.
Scaloni consideró que Fernández entró bien en un partido complicado y se afianza cada vez más como una de las primeras variantes del equipo. De hecho, el ex River Plate y actualmente en Benfica entró por Paredes cuando habitualmente el suplente del jugador de Juventus era Guido Rodríguez. El cuerpo técnico lo ve muy bien pese a su juventud (21 años) y no se descarta que le den la posibilidad de jugar desde el comienzo.
Este panorama comenzará a vislumbrarse a partir de la práctica vespertina de hoy (a las 12 de Argentina) ya que el viernes volverán a trabajar a la misma hora pero al ser el día previo al partido no será un trabajo exigente, más si se tiene en cuenta el desgaste mental y físico que representó el partido del martes.
Argentina jugará su segundo partido del grupo C el próximo sábado a las 16 contra México, nuevamente en el estadio Lusail, el más grande del Mundial de Qatar y sede de la final.
Lo que más preocupa es lo anímico
La derrota de la Selección ante Arabia Saudita en el Mundial de Qatar fue un golpazo terrible y, si bien en el fútbol nunca se puede dejar a un lado lo técnico-táctico ni lo físico, en esta ocasión me preocupa más el aspecto anímico de cara al siguiente partido con México.
¿Por qué? Como ya dijimos, la Copa del Mundo es un torneo corto, que muchas veces no te perdona dos pasos en falso, y este equipo argentino llegaba de una manera increíble, con un invicto de 36 partidos y después de tres años y más sin perder.
Entonces, es una incógnita saber cómo puede reaccionar el grupo ante este escenario con vistas al compromiso del sábado, sencillamente porque es una situación que no está acostumbrado a vivir. No le ha sucedido en mucho tiempo.
Dentro de lo malo que resultó perder en el debut, quiero quedarme con el medio vaso lleno: la revancha llegará rápido. Es bueno tener que jugar a los pocos días porque eso no permite que la cabeza trabaje demasiado en refrescar lo que pasó con Arabia.
En mi época de futbolista siempre prefería eso después de una derrota dura: jugar lo más rápido posible para tener la chance de salir de ese resultado negativo.
La Selección tiene que reforzar su confianza, creer como dijo Leo Messi, y concentrarse en estar bien desde lo futbolístico y lo físico porque en definitiva esto es un juego y esos aspectos son prioritario para poder jugar al fútbol cuando tenés talento para hacerlo.
En cuanto a la presión, pienso que no cambia mucho en relación a la que existía antes de comenzar el Mundial. Cuando uno afronta una competencia como ésta, de pocos partidos, sabe que el margen de error es muy chiquito. Antes había siete finales por delante, ahora son seis.
Además, jugar una Copa del Mundo con la camiseta de Argentina siempre te pone como protagonista y eso ya es una presión implícita. Es cierto que ahora ese margen de error es nulo pero pienso que los jugadores de la Selección podrán asumir esa presión y mirar hacia adelante con la convicción de poder hacer un gran torneo.
Por: Sergio Goycochea, desde Qatar






