Por Redacción grupo La Verdad
Recientemente, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se limitó el uso de la pirotecnia de cara a las fiestas y se habilitó solamente los fuegos artificiales sin estruendos. La misma línea sigue el Gobierno de Junín que, a través de Control Ciudadano, realiza operativos de control en locales comerciales y procede al secuestro de pirotecnia para quienes no se ajusten a la ordenanza de regulación de la misma, que prohíbe los productos detonantes por su alto impacto sonoro.
De hecho, personal de la Subsecretaría de Control Ciudadano y de la División Explosivos de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, llevaron adelante procedimientos en lugares que fueron denunciados por vecinos, en donde se secuestró material explosivo y pirotecnia prohibida en la ordenanza 7246/17. En total fueron tres los locales a los que se les labraron actas por venta y exhibición de productos pirotécnicos prohibidos.
Sin embargo, la Cámara Argentina de Empresas de Fuegos Artificiales presentó su sexto año consecutivo de campaña nacional para promover el uso responsable de fuegos artificiales durante las fiestas. Hay muchos comercios de este rubro, a nivel país y a nivel local, que sí se suman a la iniciativa de “ruido cero” y siguen este camino.
Este es el caso del local de Gabriel Guido, comerciante del rubro en nuestra ciudad, quien habló al respecto con Grupo La Verdad. “Nosotros hace ya 11 años que venimos pregonando el bajo impacto sonoro y adaptándonos a las normas. Creemos que hay un gran avance en esto, aunque hay excepciones”, señaló.
“Esto era un problema porque hay una porción de la población que los pide. Pero desde el año 2014 realizamos un trabajo muy bueno junto con el municipio de Junín. Hay que destacar el trabajo que se hace para que no haya kioscos que vendan estruendos”, sostuvo.
El entrevistado explicó que “mientras estaba permitido en Capital Federal, no era nada clandestino, era todo legal. Por ejemplo, los eventos masivos o los recibimientos en los partidos de fútbol son con los estruendos más grandes del mercado, con una magnitud que se escuchaban en casi toda la ciudad. Entonces cualquier local de pirotecnia tenía habilitada la opción de vender cualquier tipo de producto. Eso hacía que la gente lo pase a buscar por un local habilitado y lo traía a la ciudad. Hay muchísima gente que llega a Junín desde Buenos Aires”.
No obstante, dijo que “ha mermado muchísimo. Estuve en boliches haciendo shows de fuegos artificiales y si las personas estaban de espaldas, no se enteraban, porque son de menor ruido que la música”.
Y aclaró: “La palabra pirotecnia no significa estruendo o ruido. Sino que es una denominación para el grupo de productos con carga pírica, que es lo relativo al fuego, especialmente artificiales. Y ahí se dividen en bajo y alto impacto sonoro. Pero pirotecnia es todo, hasta las bengalas de las tortas de cumpleaños que tienen cero sonido. Por eso es que el mensaje no es ‘pirotecnia cero’, sino que debe ser ‘Junín sin ruido’ o fuegos artificiales ‘amigables’. Tenemos que celebrar, pero sin molestar a nadie”.
Uso responsable
Guido se refirió al uso de fuegos artificiales en menores, a los accidentes causados por pirotecnia y a su utilización de manera responsable.
“Van muchos años consecutivos en los que la accidentología por pirotecnia es cero. La industria tuvo que ver en esto con muchos avances. Antes, la mayoría de los productos eran muy caseros, algunos venían envueltos en papel de diario. Hoy, ni con el encendedor prenden de forma inmediata; las mechas primero tienen que derretir una cera ignífuga que trae por reglamento. Si el uso es correcto, es imposible tener un accidente, aunque el producto tenga una falla. Hoy viene todo con ilustraciones e instrucciones de cómo manipular. Es muy seguro”, indicó.
A su vez, agregó que “hay un comportamiento de compra de último momento. Siempre recomendamos que vengan antes del último día, porque nos permite mostrar el video del producto. Tenemos pantallas en el local para ver el video de lo que hace cada uno. En los últimos días no llegamos a hacerlo físicamente”.
Por último, destacó que “la venta fuerte para Navidad son los clásicos artículos infantiles, que comprenden las estrellitas, las varitas mágicas… todos productos lumínicos para disfrutar con los más chicos. También están los típicos shows de luces de bajo impacto sonoro. Además son productos de redes sociales. En la era del marketing digital, las fotos para el Instagram hacen que el comportamiento de compra se modifique”.






