Cada 3 de diciembre se celebra el día del médico, en homenaje al natalicio del médico cubano Juan Carlos Finlay, quien descubrió al mosquito transmisor de la fiebre amarilla. Su teoría no fue aceptada al principio, pero varios años después se comprobó era cierta. A partir de ello, con las medidas de prevención realizadas para el control de la reproducción del insecto, se evitó que muchas personas enfermen gravemente o mueran.
Siempre, las medidas de prevención y promoción de la salud son pilares fundamentales que determinan una disminución de la morbilidad y mortalidad en la población general de cualquier enfermedad. En este artículo se destaca lo importante que es la prevención de la enfermedad cardiovascular.
La enfermedad del corazón y las arterias representan la primera causa de muerte en el mundo.
En la actualidad son 17,9 millones de personas las que mueren anualmente a causa de algún problema del corazón, y se prevé que en los próximos años la cantidad de muertes por problemas cardíacos aumentará a 23 millones.
Una tercera parte de los casos de infarto de miocardio y ACV corresponden a personas menores de 70 años.
Los factores (a los que llamamos factores de riesgo) que ayudan a desarrollar cardiopatías son:
● Antecedentes familiares
● Edad (a mayor edad más riesgo).
● Tabaquismo.
● Sedentarismo.
● Mala alimentación.
● Consumo excesivo de alcohol.
● Hipertensión arterial.
● Diabetes
● Obesidad
Muchos de estos factores los podemos modificar o corregir. Para ello, es importante seguir estos consejos:
Adoptá una dieta saludable:
Consume una variedad de frutas, verduras, granos enteros y proteínas magras.
Limitá la ingesta en exceso de grasas, embutidos y sal.
Optá por grasas saludables, como las que se encuentran en frutos secos, palta, coco y aceite de oliva.
Mantené un peso saludable:
El exceso de peso aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular. Tratá de lograr un peso adecuado a través de una combinación de dieta saludable y actividad física regular.
Hacé ejercicio regularmente:
Realizá al menos 150 minutos de actividad aeróbica moderada o 75 minutos de actividad intensa por semana.
Incorporá ejercicios de fuerza al menos dos veces por semana para evitar perder masa muscular.
Debes dejar de fumar:
El tabaco es un importante factor de riesgo para enfermedades cardiovasculares. Dejar de fumar reduce significativamente este riesgo.
Limitá el consumo de alcohol.
Controlá tu presión arterial:
Hazlo en forma regular. Recordá que el valor normal es menos de 140/90mmHg.
Mantén niveles saludables de colesterol:
Conocé tus niveles de colesterol y trabaja con tu médico para que los mismos estén en un rango saludable.
Gestioná el estrés:
Encontrá formas efectivas de gestionar el estrés, ya que el estrés crónico puede contribuir a la enfermedad cardiovascular. La meditación, el yoga y la actividad física son buenos enfoques.
Controlá tus niveles de glucosa en sangre:
Si tenés diabetes, asegurate de mantener tus niveles de glucosa bajo control.
Si no es así, no dejes de realizarte un análisis de sangre en forma periódica para saber que valores tenés.
Realizá chequeos médicos regulares:
Aquellos pacientes que tienen factores de riesgo o están medicados deben hacerlo al menos una vez al año. Para los pacientes que no presentan factores de riesgo, es adecuado realizar un control cada dos o tres años.
¡Y recordá que siempre es mejor prevenir que curar!
(*) Esp. Universitario en Cardiología.
Magister en ultrasonido cardíaco.






