Por Redacción Grupo La Verdad
Con la recuperación del agua en la Laguna de Gómez, se prevé un periodo de verano con grandes resultados en términos de movimiento y actividad turística.
Recientemente, se inauguró oficialmente la temporada 2025-2026 en el Parque Natural Laguna de Gómez, abriendo una etapa muy esperada por los habitantes de Junín. El periodo veraniego es trascendental para fomentar el turismo regional mediante el desarrollo de sus actividades recreativas, gastronómicas y náuticas.
Luis Bortolato, subsecretario de Turismo del Gobierno de Junín, dialogó con Grupo La Verdad sobre las expectativas para la nueva temporada de verano, que tiene indicios positivos tras el movimiento social y de hotelería registrado el último fin de semana.
“Tenemos muchísimas ilusiones de que sea una muy buena temporada. Primero por lo afectivo, por lo que significa para los residentes, pero además para todos los prestadores que durante estos años se bancaron situaciones complejas y sostuvieron el compromiso de seguir apostando por el Parque Natural Laguna de Gómez”, expresó.
En cuanto a la recuperación del agua en la laguna, dijo que “este es un momento que esperamos durante mucho tiempo y todavía nos cuesta creer. Ahora entendemos lo que significa el agua para los vecinos de Junín. Y también, la laguna es el lugar para pasarla bien para toda la gente de la región. Si bien como juninense estoy orgulloso del lugar que tenemos, lo digo porque en cada caravana turística que recorrimos en la región, los vecinos de las ciudades de la zona lo sienten como el lugar ideal para pasar un fin de semana”.
“Nuestro atractivo, lo que nos identifica y lo que hace que Junín sea reconocido a nivel regional y nacional es la laguna. Y nos estaba faltando esto, que tuviera agua. Fue muy bueno ver este último fin de semana a los kayaks, las motos de agua y a la gente bañándose. Ver a tanta gente realizando actividades en la laguna, nos llena de orgullo y nos hace creer que están dadas las condiciones para una temporada espectacular”, comentó.
Y agregó: “Necesitamos una gran temporada. Venimos de sequía, de pandemia y de situaciones económicas complejas que impactan. Pero Junín se supo reformular como destino turístico. Más allá de la previa de las fiestas, hoy la gastronomía está trabajando muy bien”.
Hotelería
Bortolato habló sobre la actividad de la hotelería en Junín, destacando una buena cantidad de ocupación durante el año. Además, en el marco de la final del TC2000 que se desarrolló en nuestra ciudad, los números se incrementaron notablemente el pasado fin de semana.
“En líneas generales, en todo Junín, fue un fin de semana con muy buenos niveles de ocupación, tanto en las casas de alquiler del parque, como en los complejos de cabañas y la hotelería en general. El sábado se superó el 90%. Hubo mucho movimiento y trabajo para ubicar a gente que vino sin reserva. Eso indica que estamos yendo por el camino correcto. Que se junte una carrera final del TC 2000, el buen clima y la laguna con agua, es una combinación excelente y un operativo bárbaro”, manifestó.
A su vez, señaló que “en estos últimos años, Junín sostuvo un nivel de ocupación muy interesante, promedio del 50%. Cuando hablamos en términos anuales, tener una ocupación de esos índices es muy bueno”.
Según el entrevistado, para lograr esas estadísticas, “claramente hubo trabajo e inversión privada y pública para que todos los fines de semana haya eventos de primer nivel y competencias deportivas. Eso ha generado que durante todo el año vengan visitantes. Se construyeron cinco complejos de cabañas, por ejemplo. Se ha generado inversión en alojamiento. Y debemos apuntar a generar condiciones para que vengan mayor cantidad de inversiones y que esos inversores puedan recuperar los ingresos. Esto no es sólo una ocupación del sector privado que presta el servicio, sino que el Estado tiene que acompañar a quienes han invertido o tengan esa intención”.
“Por eso es importante trabajar en un Junín turístico de todos lados. Trabajamos para generar propuestas que motiven la llegada de visitantes durante todo el año. Un hotel que abre no trabaja de diciembre a febrero, sino los 365 días. Esto pasa en los destinos con atractivos estacionales, producto del clima, donde el turista está limitado a un espacio temporal. En esos casos la inversión tarda en recuperarse”, continuó.
Y concluyó: “El secreto es trabajar en conjunto con los sectores públicos y privados para desarrollar una promoción turística y generar propuestas. En el plan estratégico que se hizo en los últimos dos años se marcó ese camino: el privado tiene que invertir y atender al turista y el Estado tiene que acompañar y generar las condiciones para que eso funcione”.







