El complejo polideportivo, la carrera de Enfermería y todas las actividades a disposición de afiliados y vecinos, en el análisis del secretario general del gremio, Héctor Azil.
Para llegar al esplendor que presenta hoy el complejo polideportivo de ATSA Junín, fue necesario un año de arduos trabajos, siempre pensando en ofrecer más y mejor al afiliado y a los trabajadores que gustan pasar allí su verano.
Del mismo modo, el gremio sigue ofreciendo un espacio cultural y educativo a la sociedad, allí en Brasil 22 donde egresó una nueva camada de enfermeros que ya están a disposición de la gente.
El secretario del gremio, Héctor Azil, realizó un balance sobre lo que significó el 2024 y la labor desarrollada. “Fue un año complejo, el gremio no está exento de lo que le pasa al país sobre todo en los primeros meses cuando explotó la inflación y hubo una devaluación del 120%. Lo terminamos en cuanto a paritarias con la inflación que se marcó, pero con unos puntos por encima, pero un gran problema porque una cuestión es el índice inflacionario y otra el poder adquisitivo, que se perdió por impacto directo en el aumento de tarifas, combustibles, transportes, medicamentos y demás”.
“Fue un año difícil, con retracción en las compras y poca actividad y movimiento que se ve en lo que hace al turismo de verano”, analizó.
EL COMPLEJO
El dirigente resaltó que “por suerte algunos sindicatos tenemos un complejo deportivo donde ofrecemos una temporada de verano y colonia de vacaciones para los chicos, con precios accesibles para los afiliados y puedan tener el descanso y la recreación que se necesita”.
En lo que hace al complejo juninense de ATSA, Azil contó que “durante todo el año hicimos una reforma importante, ampliando el sector de estacionamiento, colocando más quinchos y sombrillas, mejorando el sector deportivo con canchas de voley de arena, fútbol tenis y básquet. Nos preparamos como nunca a nuestros trabajadores y a otros que eligen el predio para pasar la temporada de verano”.

NUEVOS ENFERMEROS
Otro de los logros del año fue la nueva camada de egresados en Enfermería. “Son momentos de felicidad, porque se hace difícil sostener tres años de carrera y los que llegan al final tienen su recompensa. Este último grupo tiene un significado especial porque fueron los primeros que eligieron la carrera después de la pandemia, tuvieron el coraje y la valentía de hacerlo en momentos en que se mostraron los riesgos más grandes de la Enfermería. También es la primera promoción que cursó íntegramente en nuestro Centro de Capacitación y Cultura, ese edificio hermoso que hicimos en calle Brasil para este tipo de actividades”, subrayó Azil.
En este marco, el dirigente subrayó que “la enfermería es una profesión que siempre tiene demanda laboral y es necesaria. Nosotros empezamos con esta formación hace alrededor de diez años porque vimos que había un faltante importante, nadie pensaba que habría una pandemia, pero el personal se estaba sobreexigiendo con dobles turnos, así que tuvimos un alivio cuando llevamos la jornada a 6 horas en el sector privado. Así y todo no alcanzaba, así que arrancamos con la formación”.
“Las consecuencias de la pandemia fueron trágicas en Junín, porque aunque la sociedad casi se había acostumbrado a ver que había tres o cuatro muertes por día, eran las estadísticas diarias de Covid en la ciudad. Y si no hubiésemos estado formando profesionales, las consecuencias hubiesen sido aún más trágicas”, consideró.
Héctor Azil concluyó: “En ese momento, no sólo era cuestión de tener la cantidad de enfermeros suficiente, porque muchos compañeros se contagiaban y quedaban aislados, así que eran bajas que había que reponer y el sistema de salud jamás colapsó. Ningún paciente quedó sin atención”.






