El jefe de Gobierno de la Ciudad, Jorge Macri, aseguró que el paro general genera un “verdadero costo”, a la vez que afirmó que con la medida de fuerza se toma “de rehén al que trabaja y quiere salir adelante”.
En un mensaje que difundió a través de la red social X y al que accedió la Agencia Noticias Argentinas, Macri dio a conocer las consecuencias del citado paro y lo hizo en cifras.
“800.000 personas sin subte, 20 líneas de colectivo paralizadas, 29.000 personas sin sus turnos médicos, la Ciudad entera sin recolección de basura: este es el verdadero costo del paro”, expresó.
Asimismo, el funcionario porteño añadió: “Viejas prácticas que siempre terminan igual: tomando de rehén al que trabaja y quiere salir adelante. Esa lógica ya no va más”.
«Paro extorsivo»
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, calificó el paro general que lleva adelante hoy la CGT como “extorsivo” y sostuvo, en referencia a los sindicalistas, que “por algo la gente los odia”, ya que lo que buscan es “hacerle daño a la Argentina”.
“No hay nada más extorsivo y contrario a la libertad que lo que están haciendo los sindicalistas”, señaló el funcionario en alusión a la medida de fuerza en rechazo de la reforma laboral, y aseveró que es un paro “perverso” porque quien quiere trabajar no puede hacerlo.
Adorni consideró que “por algo la gente los odia y tienen un 80 por ciento de imagen negativa, y es porque lo único que hacen es complicarle la vida al trabajador. No podés dialogar con gente que lo único que quiere es hacerle daño a la Argentina”, insistió en diálogo con “La casa streaming”.
El jefe del Gabinete consideró “extraño” que en otros Gobierno no hubo medidas similares, y puntualizó: “sin ir más lejos en la administración de Alberto Fernández tenías 200 por ciento de inflación y casi 60 por ciento de pobres y no había paro”.
Tras señalar que “las motivaciones para que los sindicalistas se despierten son extrañas o inentendibles”, destacó que “el problema es cómo le explican al que vive de la diaria, a un vendedor ambulante que hoy no lo dejan llegar a su esquina de trabajo, y que no va a tener nada para poner arriba de la mesa”.






