Llevar un kilo de pan es un hecho aislado en las panaderías juninenses. Ahora, la mayoría de los clientes pide “todo esto de pan”, y se retira con lo que le alcanza para llevar. En medio de la difícil situación económica que se atraviesa, las facturas son un lujo del fin de semana, entre otros cambios que se registran en las costumbres locales, según apuntó el panadero Pablo Garozzo. Además, habló sobre los costos y el funcionamiento de las panaderías locales.
“En las últimas dos o tres semanas, no hubo subas en el precio de la harina. Sí hay un aumento programado para los primeros días de febrero. El tema no es la harina en sí, sino muchos de los insumos y el costo diario de los servicios (luz, gas, alquileres, impuestos), que han tenido una repercusión bastante importante”, señaló.
Además, agregó: “Si bien sabemos que los sueldos hoy están bajos y no le alcanza debido a la situación económica del país y los costos diarios, los empleados tuvieron un aumento del 40% para el tramo agosto-diciembre y noviembre, diciembre y enero unos bonos, que pudimos pagar”.
“En Junín no hemos tenido información sobre cierre de panaderías por esta situación, sí estamos atravesando un momento complicado como todos los comercios. Ha habido cierres de despensas y ese tipo de negocios, con lo cual hemos tenido bajas en las ventas, en mi caso particular un 20%, a lo cual hay que agregar que el primer trimestre del año es un momento de bajas ventas para las panaderías”, detalló.
OTROS COSTOS
Por otra parte, Garozzo dijo que “en lo que son materias primas como levadura, chocolate, margarina, aceite, han subido cada semana de precio; y todavía falta ver cómo afectará la quita de subsidios en la luz y el gas. Creo que serán dos meses duros, hasta que se estabilice un poco todo”.
“Hoy tenemos distintas realidades de precio de acuerdo con las condiciones, si alquila o no, si tiene o no empleados, lo cual da diferentes valores. Según estas variantes, en Junín se puede conseguir un kilo de pan entre $ 1.900 y $ 2.400”, reseñó.
A la vez, “están los costos de los vehículos que tenemos en la calle para repartir y siempre hay alguna maquinaria para reparar, o la necesidad de invertir en nuevas cuando tienen mucho desgaste”, detalló.
CAMBIO DE COSTUMBRES
Esta situación ocasionó variantes también las costumbres de los clientes juninenses. “Más que llevar un kilo, por lo general ahora dicen ‘dame todo esto de pan’, lo que les alcanza”, dijo Garozzo.
En cuanto a las facturas, “el precio oscila entre $ 3.500 y $ 4.500 la docena, por supuesto dependiendo la calidad y varios factores”, apuntó, y aclaró: “Uno sabe que la situación no es favorable para nadie, así que estamos en mostrador con la ganancia mínima, ya que hoy las facturas son un lujo para el fin de semana, como pasaba años atrás”.






