El miércoles 1 de noviembre de 2023 pasado se conmemoró el Día del Hincha de Sarmiento de Junín, una iniciativa que se gestó en el año 2018 mediante la agrupación “Movimiento Cultural y Popular Sarmientista”, en honor a la jornada de mayor traslado de hinchas del “Verde” en condición de visitante.
Aquel día pero de 1980, Sarmiento movilizó más de 12.000 hinchas al estadio “Florencio Sola”, a través de un tren colmado de la línea San Martín, colectivos, autos y camiones. Los mismos, presenciaron la victoria ante Banfield por 2 a
0, siendo esta jornada la antesala del campeonato con ascenso incluido, obtenido precisamente una semana después ante Chacarita Juniors, en Arias y Necochea.
Aquel éxodo verdolaga es un hecho que hasta el día de hoy es recordado y no deja de asombrar al mundo de la redonda, ya que está en el podio de las grandes congregaciones de los equipos del interior del país, más a aún si se toma como referencia la década en la cual se produjo.
Ridolfi: “Para ser hincha tenés que sufrir”
El referente del Movimiento Cultural y Popular Sarmientista, Leonardo Ridolfi dialogó con La Deportiva para recordar este especial momento que viven los hinchas del “Verde”. Seguidor del equipo juninense desde muy chico, hizo hincapié en el sentido de pertenencia que se debe tener para las generaciones futuras.
“El movimiento sarmientista nace para el día del hincha. Este año se van a cumplir cinco años, y el sexto del día del hincha. Es una fecha especial para mí en lo personal, y quizás muchos toman al hincha como el que va solamente a la cancha el fin de semana pero es mucho más que eso. Es pasión, sentimiento, están aquellos pibes que quedaron desvanecidos de la sociedad y buscaron a través del fútbol salir adelante, hay un montón de cosas. El partido de los domingos es un resultado final simplemente”.

Seguidamente dijo que “el núcleo sarmientista siempre está, no sé si la gran mayoría siente lo que siento, es muy personal. Vivo muy cerca de la cancha de Sarmiento, y el estar tan cerca te da empatía por seguir esos colores. Cuando era chico, mi tío abuelo Pancho Melattini y Emilio, me inculcaron la historia de Sarmiento. Le da una mística única porque el estadio también es el Eva Perón, internamente algo nos atraía y con el tiempo se fue profundizando. Con los chicos pateábamos la pelota a metros del estadio y no es por desmerecer a otros clubes, pero acá está todo más cercano. Valoro donde estamos pero hay que mirar de dónde venimos. Siempre digo que para ser hincha tenés que sufrir, sino sos un mero espectador.”.
En relación a la institución juninense, dijo que “Sarmiento es como una familia. Si me preguntan con qué equipo me puedo relacionar, y quizás no ganaban nada, pero tiene que ver como lo vivía. Es imposible olvidarme de los Mastrángelo, Vigorelli, Cajiao, Stranges, Caballero, entre otros. Hoy se disfruta al Licha López, que es un tipazo y que va a quedar en esta generación. Pero en años anteriores quedaban los jugadores que se colgaban al alambrado y festejaban con vos colgados. Era diferente el fútbol”.
En el final dijo que “si queremos un Sarmiento grande tiene que ser inclusivo, el que quiere ir a la cancha que vaya. Hay que tener sentido de pertenencia cultural, saber de dónde vienen los colores, lo que costó tener un estadio propio, y sentido de pertenencia a Junín, la región. Hay que hacerse cargo de que Junín forma parte de la Primera División, Sarmiento hoy en día nos identifica”.







