Por Redacción Grupo La Verdad
Días atrás, el Ministerio de Salud de la Nación avanzó en una transformación del sistema de donación de sangre en el país: después de más de una década sin cambios, actualizó la normativa y oficializó el paso hacia un modelo 100% voluntario.
La decisión modifica cómo se consigue la sangre, quiénes pueden donar y bajo qué criterios, con un objetivo claro: mejorar la seguridad transfusional y modernizar todo el sistema.
En este contexto, Grupo La Verdad habló con el doctor Marcelo Salvarani, médico coordinador del servicio de Hemoterapia de la Región Sanitaria III, quien manifestó que “en la provincia de Buenos Aires cambia muy poco”. Además, dijo que en Provincia “hace años que estamos trabajando con la promoción voluntaria”.
“Siempre hay cambios, pero a nivel nacional parecen más notorios. Yo estoy trabajando desde 1994 y siempre van cambiando criterios y actualizaciones a medida que salen cosas nuevas, conocimientos y comprobaciones. Hay cambios en la elección del donante, en la indicación transfusional o en los estudios que se le hacen a la sangre”, señaló.
“El problema de la donación voluntaria no es solo del sistema sanitario, sino de toda la comunidad. Nosotros no podemos atender si no contamos con donantes de sangre. Por eso estamos haciendo continuamente promoción. A veces también se piden donantes para pacientes que van a ser operados y pueden necesitar sangre o que han sido transfundidos”, expresó.
Y remarcó: “Lo ideal sería que no tengamos que pedirle sangre a nadie. Pero la realidad es que tenemos que concientizar y comprometer a la comunidad para que se acerque a donar espontáneamente”.
“La información está, pero todavía hay que hacer un cambio cultural y lograr que no donen sangre porque se pide, sino para hacerle un bien a alguien. Nuestra región ya ha empezado a trabajar con mucha cantidad de donantes voluntarios, pero todavía falta. Ojalá que algún día el 100% sean voluntarios. La sangre no se fabrica”, agregó.
Uno de los cambios más relevantes en la actualización que propuso el gobierno es la eliminación del modelo de reposición, en el que familiares o allegados debían conseguir donantes para un paciente específico. Al respecto, Salvarani comentó: “Si se hace eso hoy, nos quedamos sin sangre”.
Acerca de los criterios de selección de donantes, dijo que “hay una revisión continua. Ahora hay una nueva reglamentación en la ley provincial, donde vamos renovando quién puede donar y quién no. Estamos trabajando siempre con el equipo de Hemoterapia en estos criterios para que no le haga mal ni al donante ni al que va a recibir la sangre”.
Por último, destacó la importancia de las campañas para fomentar la donación de sangre. “Hacemos campañas de donación permanentemente. Después, cada partido hace la colecta en el momento que lo crea conveniente, según la programación y el personal que tenga cada servicio. En la mayoría de los partidos de la Región Sanitaria III ya tienen donación todas las semanas y algunos todos los días”, aseguró.
Y contó que “en Chacabuco, que es donde yo estoy, hicimos colectas en O’Higgins y Rawson, con más de 70 donantes. También los partidos hacen colectas en lugares donde no hay servicios de hemoterapia, en localidades más pequeñas, un par de veces al año”.
Nuevos estándares de seguridad, calidad y trazabilidad en la modernización del sistema nacional de sangre
A través de la Resolución N° 536/2026, el Ministerio de Salud de la Nación actualizó las normas administrativas y técnicas que regulan el Sistema Nacional de Sangre. Luego de 10 años, la medida busca modernizar todo el proceso de donación y transfusión de sangre y el funcionamiento de los servicios de hemoterapia, inmunohematología y terapia celular del país para garantizar mayor seguridad tanto a los pacientes como a los donantes voluntarios.
En primer lugar, la medida reemplaza el modelo de donación de reposición, vinculada a un paciente específico, por un modelo de donación 100% voluntaria y habitual. En este sentido, se prohíbe explícitamente condicionar la atención médica o las cirugías a la presentación de donantes por parte del paciente o sus familiares. Las donaciones destinadas a un paciente específico, solo se permitirán cuando exista una justificación terapéutica. De esta manera, se deja de trasladar la responsabilidad de conseguir sangre a los pacientes y familiares, y se garantiza mayor seguridad transfusional, dado que el donante voluntario y habitual presenta menor prevalencia de infecciones transmisibles.
Por otro lado, se actualizan los criterios de selección de donantes, eliminando restricciones obsoletas y discriminatorias. El nuevo marco normativo elimina la exclusión de grupos poblacionales enteros considerados de riesgo y propone evaluar solo las conductas del donante (como prácticas sexuales específicas o uso de drogas) y la evidencia científica. También se elimina el ayuno previo y se recomienda beber al menos 500 ml de agua o bebidas con sales media hora antes de la extracción.
Gracias a los avances en las pruebas de tamizaje, se actualizan los tiempos de espera para donar según factores de riesgo. Se difiere la donación por 6 meses para quienes hayan tenido una nueva pareja sexual o más de una pareja sexual en los últimos 3 meses y hayan tenido relaciones sexuales anales, hayan utilizado estrategias orales de profilaxis de preexposisión o postexposición, se haya realizado tatuajes, piercings o procedimientos estéticos invasivos, o hayan permanecido en instituciones penales por más de 72 horas.
La normativa consolida un modelo de red integrada de sangre, con procesos coordinados, trazabilidad y mayor capacidad de respuesta. Para ello, fortalece los Centros Regionales de Hemoterapia y dispone la desactivación progresiva de los Bancos de Sangre Intrahospitalarios para alcanzar mayores estándares de eficiencia, costo-efectividad y seguridad transfusional. Asimismo, establece, para todos los centros de hemoterapia, bancos de sangre y servicios de medicina transfusional del país, la obligatoriedad de informatizar los registros y garantizar sistemas de trazabilidad. Esto significa que cada proceso, desde la promoción de la donación voluntaria hasta que la sangre llega al paciente, deberá estar rigurosamente protocolizado, controlado y auditado.
La medida entró en vigencia a partir de su publicación en el Boletín Oficial y las instituciones tendrán un plazo máximo de dos años para implementar los cambios tecnológicos y estructurales requeridos.
+++++++++
También puede interesarte:
• Todo el Deporte en: La Deportiva
• Escuchar las notas más importantes en: LT20 Radio Junin
• Escuchar LT20 Radio Junín en VIVO: Escuchar ahora






