Tras un segundo puesto consagratorio en el TC Pista Mouras, el joven piloto del Trota Racing se consolida como la gran apuesta local para. En una charla a fondo, analiza la vigencia de los referentes juninenses, la técnica de su Torino y por qué este puede ser el año del campeonato.
El automovilismo en Junín no es simplemente un deporte; es un rasgo de identidad, un pulso que late en los talleres de cada barrio, en las peñas de amigos y en cada sobremesa de domingo. Nuestra ciudad es, por derecho propio, es “fierrera” y esa tradición se mantiene viva gracias a nombres que llevan nuestra bandera a lo más alto en distintos rincones del país. Hoy, esa pasión que alimentan figuras consagradas y talentos vigentes, encuentra un nuevo e impetuoso capítulo: el protagonismo de Nacho Quintana.
Con la frescura de la juventud pero la madurez de quien se crió entre neumáticos y telemetría, Quintana acaba de dar un golpe sobre la mesa en la tercera fecha del calendario del TC Pista Mouras. Su segundo puesto el pasado fin de semana no fue un hecho aislado, sino la confirmación de una progresión matemática que lo tiene como protagonista absoluto del campeonato. En una charla extensa y detallada con Grupo La Verdad, Nacho contó cómo se construye un piloto de elite desde Junín hacia el país.
La evolución de Quintana en lo que va del 2026 es el sueño de cualquier equipo de competición. Tras un quinto puesto en la fecha inaugural y un séptimo lugar en la segunda, el salto al segundo puesto en esta tercera entrega marca una tendencia alcista indiscutible. «Si bien en la segunda fecha estábamos muy firmes, no pudimos plasmar el resultado, pero esta vez no quedó duda: estamos sonando muy bien y pudimos demostrarlo haciendo la pole el sábado», afirma Nacho con la seguridad de quien sabe que tiene «auto para ganar».
El fin de semana en pista fue una montaña rusa de emociones. El sábado, Quintana clavó el mejor tiempo en la clasificación, llevándose la pole y elevando la vara de las expectativas al máximo. Sin embargo, el domingo dejó una pequeña «espina» que, lejos de desanimarlo, le sirve de aprendizaje para las batallas que vendrán. «El domingo en la serie largué mal yo, ahí fue donde aprovechó el segundo y me pasó. Si hubiera largado bien, no sé si me podía superar porque el auto tenía un ritmo bárbaro», analiza con una autocrítica poco común en pilotos de su edad. A pesar de ese detalle, el segundo puesto final sabe a gloria: son puntos de oro para el campeonato y la confirmación de que el nivel conductivo está a la altura de los mejores.
Para el gran público, el nombre de Nacho Quintana puede parecer una aparición repentina, pero en el mundo del motor local, su apellido es sinónimo de trayectoria y perseverancia. Su historia comenzó cuando apenas era un niño de 5 años, subido a un karting, haciendo sus primeras armas en los circuitos de la región. «Arranqué a los 5 años en el karting, fui haciendo todas las escaleras que un piloto va haciendo, subiendo de categoría cuando van pasando los años y adquiriendo la experiencia necesaria», recuerda.
Esa formación base fue la que le permitió saltar a la Fórmula en 2022, la verdadera escuela de los monoplazas donde se aprende a «sentir» el aire y la carga aerodinámica. El año pasado fue el de la transición definitiva hacia los autos con techo: corrió algunas fechas aisladas en el TC Pista Mouras, midiendo fuerzas y reconociendo el terreno. Pero el 2026 fue el año del cambio estratégico y el salto de calidad. La apuesta fue total al sumarse al Trota Racing, una de las estructuras más profesionales y respetadas del ambiente nacional, que le brindó la herramienta técnica definitiva: un Torino competitivo y un equipo que «le da mucha bola» a sus necesidades como piloto.

En un deporte donde la marca que se defiende es casi una religión, la elección del Torino por parte de Quintana tiene una explicación técnica y estratégica más que sentimental, aunque hoy confiesa estar enamorado del rendimiento de la marca del «Toro». «En realidad, la elección mía fue por el equipo, en el equipo en el que estoy preparan solamente Torino. Se enfocan en una marca específica y eso está bueno porque laburan siempre sobre lo mismo», explica Nacho.
Para Quintana, la ventaja de trabajar con un equipo monomarca es invaluable: cada ajuste, cada dato de telemetría y cada desarrollo se enfoca en un solo modelo, optimizando el rendimiento al máximo. Al consultarle sobre las diferencias entre las marcas tradicionales de la ACTC, Nacho ofrece un análisis que ayuda a entender la complejidad de llevar estos autos al límite.
En el complejo universo del automovilismo nacional, la elección de la marca suele ser un tema de debate apasionado, pero Nacho aporta una visión técnica que ayuda a entender el comportamiento de cada «bestia» en la pista. Según su análisis, el Ford se caracteriza por ser el auto que más «patea» desde abajo, lo que para el piloto se traduce en una unidad quizás más inestable de llevar y un tanto más intranquila en las salidas de las curvas de baja velocidad.
Por otro lado, Quintana describe a los Dodge como autos largos que, al contar con un poco más de carga en los furgones, permiten transitar a velocidades más altas con una sensación de mayor tranquilidad y control para quien está al volante. Finalmente, destaca las bondades de su Torino, señalando que logra un equilibrio ideal al reunir un poco de esas dos condiciones: posee una gran carga aerodinámica y, a la vez, tracciona y patea muy bien desde abajo. Aunque reconoce no haber competido con las otras marcas, no duda en afirmar que, por el rendimiento actual, su auto es el que mejor se está portando y, por ende, el mejor de todos.
Correr representando a Junín no es una tarea liviana. La ciudad ha dado pilotos de la talla de Gabriel Ponce de León, un referente absoluto que Quintana mira con un respeto sagrado. «Gabi fue un referente para todo el automovilismo de Junín y del país, un gran profesional que todo el país supo reconocer», confiesa Nacho.
El objetivo de Quintana es claro: que la gente de Junín se vuelva a ilusionar. Tras el retiro de la actividad de grandes figuras y la falta de apariciones nuevas en los puestos de vanguardia de la ACTC, su protagonismo funciona como una bocanada de aire fresco para la ciudad. «Tengo muy buena relación con todos, con Morillo, con Fede Pérez en su momento, se los apoya porque son de la ciudad. Mi idea es que la gente se ilusione de nuevo con un piloto en el Turismo Carretera, porque hace mucho que no aparece alguien nuevo de Junín peleando ahí arriba».
A pesar de estar actualmente segundo en el campeonato, Quintana mantiene los pies sobre la tierra. El automovilismo es un deporte de largo aliento donde un error mecánico o humano puede tirar por la borda meses de trabajo. Por eso, la mirada está puesta en el reglamento y en la regularidad.

«Ahora el 26 de abril es la próxima fecha, la idea es seguir con esta caravana de buenos resultados. Pero nosotros tenemos la cabeza puesta en las últimas cuatro fechas, que son los playoffs, ahí es donde hay que andar bien de verdad para pelear el título», asegura. Para llegar a esa instancia con chances reales, Nacho sabe que necesita sumar en cada salida a pista, evitando los abandonos y manteniendo el auto en el pelotón de punta. El campeonato no es una obligación, pero sí un objetivo que hoy se ve posible: «Está todo dado para que sea un año para pelear el campeonato, tenemos el equipo, el apoyo de las empresas y el auto».
Detrás del brillo del podio y los segundos de televisión, existe un esfuerzo económico y logístico titánico. Quintana no olvida que su Torino se mueve gracias al empuje de quienes confían en su talento. «Quiero agradecerles a todas mis publicidades que están haciendo un esfuerzo enorme para que yo pueda estar corriendo. ASP, Green Armor, Jatip, Santa Rita, LP, Alciati y Runup, son muchas empresas de Junín que apoyan este proyecto y a quienes les debo este presente», reconoce con gratitud.
El mensaje para los juninenses es de ilusión compartida. Nacho no solo corre por él, corre por una ciudad que quiere volver a verse en lo más alto del podio nacional. «A la gente de Junín, que recibí mucho mensaje de aliento el fin de semana, les digo que se vuelvan a ilusionar. Ojalá podamos llegar juntos al Turismo Carretera, ese es mi sueño y voy por eso».
La carrera de Nacho Quintana puede seguirse a través de las redes sociales del piloto y las transmisiones oficiales. Junín volvió a encontrar un representante genuino en el «camino al TC», y el próximo 26 de abril, todo el apoyo de la ciudad estará puesto en ese Torino que promete seguir haciendo historia.







