El gerente general Valentín Rebottaro adelantó que “hoy la empresa está sana y lista para dar el paso que tanto buscamos”.
Valentín Rebottaro, gerente general de Molinos Tassara, efectuó un amplio análisis sobre la actividad desarrollada en esta empresa juninense que arriba a sus 129 años de vida, momento que la encuentra en plena producción y con firmes proyectos de crecimiento.
“En estos años el Molino pasó por todo tipo de situaciones. En el 2010 tuvimos el gran incendio, después estuvo concursado, pero siempre estuvimos mirando para adelante”, señaló el directivo, contando que “se inició como molino harinero hace 129 años y hoy cuenta con dos unidades de negocio más: alimento para mascotas y para rumiantes. Siempre pensando qué cosa nueva se puede hacer, qué se puede mejorar e innovar, cuidando la fuente de trabajo y generando nuevos puestos. Nosotros tenemos como objetivo apostar al desarrollo”.
Según detalló, “en las tres unidades de negocio estamos en forma permanente pensando hacer algo diferente. Molinos Tassara no tenía un fraccionado fuerte y la pandemia nos hizo reinventar, hoy contamos con una línea de fraccionado automático que representa el 23% de nuestra venta”.
“Esto nos hizo también posicionarnos a nivel país, porque hoy vendemos 800 toneladas mensuales de panequitos de 1 kilo, en las principales cadenas de autoservicio y supermercados en el país”, apuntó.
MÁS ALTERNATIVAS
A la vez, Rebottaro dijo que “en el marco de pensar qué más le podemos ofrecer a la gente, hoy estamos trabajando en nuevas harinas. Ya tenemos una línea de harinas orgánicas, para lo cual el Molino cuenta con la certificación”.
“Queremos facilitarle la vida a la gente, para lo cual contamos con una premezcla para prepizzas, que con un poco de agua se transforman en tres pizzas. Siempre estamos pensando en nuevos productos, que sea natural y que solucione esa falta de tiempo que tenemos cuando llegamos a casa”, añadió, explicando que “estamos en un mercado muy competitivo, en la Argentina hay 130 molinos por lo cual hay que ir buscando siempre cosas nuevas”.
LOS OBJETIVOS
En lo que hace a alimento para mascotas, el gerente de Molinos Tassara indicó que “estamos con una nueva propuesta de alimento Premium que saldrá a fin de año, para captar a un mercado en el que hoy no estamos. Estamos pensando la producción con alimentos naturales, participar activamente en lugares estratégicos con pet shop”.
Acerca de la elaboración de alimento para rumiantes, adelantó que “venimos trabajando desde hace bastante tiempo en todo lo que tiene que ver con sustentabilidad. Tenemos un alimento libre de antibióticos, sin promotor de crecimiento sino todo natural, algo que en Argentina no estaba certificado y nos está empezando a abrir caminos en el exterior”.
“El objetivo es integrar toda la cadena cárnica y que Tassara forme parte de un conglomerado de exportación para enviar carne sin antibiótico al mundo, apuntando en primer lugar a Europa, EEUU o China”, agregó.
UN GRAN MOMENTO
Según aseguró el directivo, “la empresa pasó por momentos difíciles, pero hemos logrado cancelar el concurso preventivo en la mitad del tiempo que se tenía previsto. Hoy Molinos Tassara está sana y lista para dar el paso que tanto buscamos”.
“Estamos en un buen momento, aunque con las dificultades que conlleva el entorno de país que tenemos y los desafíos que nos trae”, observó.
En este marco, Rebottaro dijo que “el consumo de harina no ha variado, tal vez sí el lugar donde se produce el consumo, que ahora tal vez es mayor en fábricas y le llega más procesada al consumidor. Pero en general el volumen de harina que se consume en el país no tiene un crecimiento exponencial sino va de la mano al crecimiento vegetativo”.
“Nosotros debemos acercar soluciones a nuestros clientes, tanto panaderos como industriales y consumidores finales. Y lo que se viene es trabajar en eficiencia, en costos, algo a lo que no estamos muy acostumbrados”, resaltó.
Por otra parte, el gerente de Molinos Tassara contó que “en Argentina tenemos muy buena calidad de harina, de hecho se exporta a Brasil para mejorar la calidad del panificado brasileño, con lo cual se nos abre un mercado de exportación”.
En lo que hace a los precios, detalló que “el kilo de harina, en el último año calendario, aumentó un 9.1%, con lo cual está muy atrasado respecto a la inflación y otros precios, así que esto nos obliga a ser más eficientes puertas adentro y sostener estos valores”.
Finalmente, Rebottaro dijo que “nosotros mantenemos la planta laboral y con expectativas de crecimiento si traemos nuevos negocios y aumentamos los volúmenes. Tenemos capacidad ociosa en nuestras plantas, así que el objetivo es duplicar los volúmenes en los próximos cinco años”.






