Por Diego Abdo para Grupo La Verdad
La recuperación del sector de maquinaria agrícola avanza, pero a paso lento. Así lo aseguró Jorge Rinaldi, referente del rubro con cuatro décadas de trayectoria.
“El sector viene repuntando muy despacio”, reconoció Rinaldi, al tiempo que explicó que las ventas de tractores y cosechadoras muestran una “menor cantidad de operaciones” respecto de años anteriores. Entre los factores que condicionan la demanda, ubicó en primer plano el costo financiero: “Los créditos bancarios están muy caros, aunque vienen bajando, y eso es una ayuda importante”.
A las dificultades económicas se sumó el clima, que golpeó de manera dispar según las regiones. En la provincia de Buenos Aires —especialmente en el sur y oeste— la situación fue compleja. “En zonas como Nueve de Julio o Los Toldos no se pudieron sembrar los maíces de primera ni la soja. Incluso en algunos casos no se pudo sembrar el trigo”, describió. Muchos productores, dijo, ya tenían insumos comprados y quedaron atrapados por la falta de condiciones de siembra.
El contraste es grande con lo que sucede en otras provincias. “En Santa Fe, Córdoba y Mendoza está pintando una cosecha muy buena, sin problemas de agua”, aclaró, para evitar generalizaciones.
Expectativas para 2026
Consultado sobre el año que viene, Rinaldi se mostró prudente pero optimista:
“Creo que en 2026 vamos a tener un buen año”, afirmó. Sin embargo, evaluó que el primer cuatrimestre será similar al escenario actual. Las verdaderas mejoras, según la información que maneja desde la compañía con la que trabaja —Case—, llegarían recién en el segundo semestre, con una posible baja de tasas y una normalización gradual.
“Hay una expectativa y todos le estamos apuntando ahí. Es un tirón grande, pero hay que aguantarlo”, sostuvo.
Para el empresario, el clima seguirá siendo un factor determinante, incluso más que el crédito. “Hoy está mejor la ganadería que la agricultura, pero lo que siempre hay que mirar es el régimen de lluvias”.

Informe privado
La incertidumbre electoral y el encarecimiento del crédito conspiraron contra la recuperación de la producción y las ventas de maquinarias agrícolas, y aunque las proyecciones indican que la actividad terminará 2025 en alza, ambos indicadores permanecerán en niveles menores a los de 2023.
Los datos surgen del último informe de IES Consultores, que también señala que la reducción de la volatilidad de las tasas de interés y de la incertidumbre tras las elecciones permite consolidar un panorama favorable para 2026, de acuerdo con las expectativas acerca de la cosecha 2025/26 y la necesidad de reconversión tecnológica del sector agrícola.
Otro de los puntos que destacan los analistas es que las importaciones de maquinaria seguirán consolidándose con la habilitación para el ingreso de equipos usados por parte del Gobierno, lo que acentuará el aumento de la participación de los productos importados en las ventas.
Fuerte suba de las importaciones
Las exportaciones de maquinaria agrícola ascendieron a US$ 65,2 millones y crecieron 8,2% interanual en los primeros siete meses de 2025, aunque en volumen (toneladas) se contrajeron 12,8% interanual.
Las importaciones alcanzaron US$ 1388,1 millones en el acumulado a julio de 2025, con un alza de 134% interanual, y se encaminan a superar el récord de 2017. La apertura de importaciones promovió un aumento de la participación de las cosechadoras importadas de 4,9 puntos porcentuales (se ubicaron en el 21,7%) sobre el total de las ventas.
Para Federico Zerba, Jefe Sectorial de IES Consultores, “el sector todavía no logra recomponerse del impacto de la sequía de 2023, que redujo la disponibilidad de capital para invertir en la renovación de equipos. La estabilidad macroeconómica y el acceso al crédito serán claves para impulsar las ventas, con una cosecha 2025/26 que se prevé favorable”.






