El deporte local se construye con nombres propios, pero fundamentalmente con historias de constancia que se sostienen a través de las décadas. En el atletismo juninense, el nombre de Luis Spíndola remite de inmediato a la vigencia, al esfuerzo cotidiano y a una pasión que no pierde intensidad con el paso de los años. A sus 70 años, Luis no solo continúa entrenando semana a semana, sino que mantiene intacta esa chispa competitiva que lo impulsa a inscribirse en cada prueba de calle que se organiza en la región.
Su próximo objetivo ya tiene fecha y lugar marcados en el calendario: el próximo sábado 12 de septiembre formará parte de la largada de la prueba atlética impulsada por LT20 Radio Junín y el diario La Verdad, un acontecimiento deportivo que abarcará un circuito de 8 kilómetros competitivos y una modalidad de 4 kilómetros participativos pensada para toda la familia.
En un alto de sus preparativos, Spíndola dialogó sobre su vida ligada a las zapatillas, la importancia del sostén familiar, la recuperación tras momentos complejos de salud y la expectativa de volver a hacer sonar sus pasos sobre el asfalto céntrico de la ciudad.
A diferencia de otros deportistas que inician su recorrido en la niñez o en las etapas escolares, el vínculo de Luis con el atletismo formal comenzó en la madurez. Fue a los 33 años cuando decidió empezar a correr de manera sistemática, dando inicio a un trayecto que, con breves interrupciones, se ha extendido durante casi cuatro décadas.
“Yo empecé a los 33 años con el atletismo. Salvo algunos años en los que por distintas razones tuve que parar, hoy tengo 70 años y todavía sigo corriendo. Es algo que llevo adentro y que me ayuda a mantenerme activo todos los días”, rememora sobre sus comienzos.

Sin embargo, ese camino no estuvo exento de momentos de incertidumbre y dolor. Para seguir corriendo a los 70 años, Luis debió superar barreras médicas complejas que habrían alejado de las pistas a cualquiera con menos convicción: “He pasado por situaciones difíciles. Pasé por una lesión de columna complicada y también por el COVID, que me tuvo ahí, al borde de la muerte. Pero gracias a Dios pude volver a correr, para mí, mantenerte así de motivado como para levantarte y salir a entrenar a esta edad es una verdadera gracia de Dios. Todavía tengo ganas de salir, y la verdad es que cuando hay un día que no puedo salir a entrenar, no me siento bien del todo”, confiesa sobre la necesidad vital de mantenerse en movimiento.
En la edición anterior de esta competencia organizada por el medio radial y el matutino local, compromisos de índole familiar le impidieron estar presente. Una cuenta pendiente que este año se encargó de saldar con la inscripción concretada con varias semanas de anticipación.
“El año pasado me quedé con muchas ganas de correrla, coincidió con que me fui a Luján, donde tengo a mi hija, mi yerno y mis dos nietas. Ya me había anotado en una carrera allá para esa fecha y no pude estar acá. Por eso esta vez me organicé con tiempo para poder correrla, a mí siempre me gusta correr en Junín, es el lugar donde uno quiere estar”, explica.
Ese sentido de pertenencia no es un dato menor. Correr en las calles de la propia ciudad implica una experiencia completamente distinta para los atletas locales, cargada de afectos, cercanía y ventajas operativas que valoran especialmente: “Siempre que se hace una carrera en Junín trato de estar, en primer lugar, porque nos mantiene activos y porque nosotros todavía tenemos ese espíritu competitivo. Nos gusta medirnos al menos una vez al mes en una prueba. Pero además, correr en Junín es una forma de apoyar al atletismo local. Tiene beneficios enormes: no tenés que viajar, no tenés que manejar ni sumar costos de traslado, corrés, la pasás bien con un montón de amigos y a los cinco minutos de terminar estás en tu casa”, destaca con sentido práctico.

Uno de los atractivos centrales de la carrera del 12 de septiembre radica en la diagramación de su trazado. Con punto de partida y llegada en zonas céntricas, el circuito propone recorrer arterias principales de la ciudad, brindando un marco urbano vistoso tanto para el corredor como para el público: “Es un recorrido muy lindo, correr por el centro de la ciudad tiene un colorido especial, le da otra vistosidad a la prueba. Además, que se programe para un sábado a la tarde es una excelente idea. Genera una movida diferente en la ciudad, hay otro ambiente en la calle y te deja el domingo totalmente libre para descansar y pasarlo en familia”, analiza el experimentado atleta.
Asimismo, Spíndola resalta el rol institucional que han mantenido históricamente los medios organizadores en la promoción de las pruebas de calle: “El diario La Verdad y la radio LT20 siempre han apoyado al atletismo de la ciudad. No es la primera ni la segunda vez que se embarcan en esto, han hecho muchas carreras a lo largo de los años y eso los atletas lo valoramos y lo acompañamos siempre”.
Mantener el rendimiento físico y la capacidad aeróbica a los 70 años exige una rutina disciplinada que abarca tanto el entrenamiento de carrera como actividades complementarias. Para evitar la sobrecarga articular y sostener el ritmo en los meses más fríos del año, Luis combina las pasadas a pie con el ciclismo de ruta: “El running exige mucha constancia, en esta época de invierno por ahí se complica un poco más salir por el frío, pero correr es muy bueno. Yo suelo alternar el atletismo con el ciclismo. Ahora que van a empezar a venir los días más lindos, se aprovecha mucho más”, comenta sobre su método de trabajo.
Detrás de cada salida a la ruta o a la pista hay también un sostén afectivo que resulta clave. Padre de César, Diego y Gabriela, y abuelo dedicado, Spíndola remarca el rol que cumple su esposa en la cotidianeidad del entrenamiento: “Mi señora me apoya siempre, en todo momento. Cuando por ahí ando cansado de la rutina diaria, ella misma es la que me empuja y me dice: ‘¿no vas a salir hoy?’. Eso te da el impulso que necesitás. Mis tres hijos también lo viven de cerca, a César también le gusta mucho competir en bicicleta y el deporte, así que es algo muy familiar”.
Ese respaldo familiar se traduce en una actitud inquebrantable cada vez que se cuelga un número en el pecho. Cuestionado sobre lo que siente al cruzar la línea de llegada, Luis no duda: “Es la satisfacción de haber logrado una meta más. No recuerdo haber abandonado una carrera en todos estos años. El atletismo te da la ventaja de que podés dosificar el esfuerzo, cuando ves que la competencia se pone dura o te vas sintiendo apretado, podés bajar un cambio, regular el ritmo y seguir adelante. Lo importante en esto es llegar”.
Al momento de definir el significado profundo que el deporte de calle tiene en su día a día, Spíndola recurre a una definición contundente que trasciende lo estrictamente físico: “Para mí el atletismo es una elección de vida, es como una vacuna: una vez que te prendió, es muy difícil dejarlo. Te da calidad de vida, te ordena los hábitos, te exige cuidarte en las comidas y en la bebida si querés sentirte bien al salir a correr. Te genera una conducta diaria”.
Parte del éxito de la comunidad atlética juninense radica en la conformación de agrupaciones y grupos de entrenamiento que cobijan tanto a corredores experimentados como a principiantes. Spíndola entrena habitualmente con Agrupación Los Flamencos: “Nosotros corremos en grupo, salimos a entrenar por la zona del parque y la pasamos muy bien y en las carreras locales nos prendemos todos. Julio Gómez ha sido uno de los grandes fomentadores del atletismo en Junín. Fomentó las pruebas de calle, la Carrera de la Mujer y un montón de iniciativas. Fue uno de los mejores atletas a nivel nacional y siempre estuvo dispuesto a ayudarte: si le pedís un plan de entrenamiento, te lo arma y te aconseja”.
Con vistas a la cita del sábado 12 de septiembre, el atleta renueva su entusiasmo e invita a toda la comunidad a sumarse a la propuesta, destacando la inclusión de los 4 kilómetros para quienes recién se inician: “La gente de Junín siempre acompaña, cada vez que hay una carrera acá, la participación es masiva. Y el hecho de que la organización incluya la distancia de 4 kilómetros es fundamental porque invita a sumarse a un montón de gente que quizás no se anima a los 8 kilómetros. Son cuatro mil metros que se pueden hacer trotando despacio o caminando, ideales para sacarse el miedo y participar. Les diría a todos los juninenses que se anoten, que salgan a correr o a caminar en su ciudad. Si Dios quiere, el 12 de septiembre va a ser una verdadera fiesta en las calles”.
Las inscripciones para participar de las modalidades 8k competitivos y 4k participativos de la carrera de LT20 y La Verdad continúan abiertas, perfilando una jornada donde el rendimiento deportivo, la salud y las historias de vida como la de Luis Spíndola volverán a ser las grandes protagonistas.






